Etapas y Realizaciones en la Formulación de las Políticas de Educación Superior

D. Consideraciones sobre la universidad como sistema

Implicaciones para el cumplimiento de las funciones de la Ascún en el ámbito de la concepción de un sistema universitario

Paralelo al trabajo de las mesas con el MEN y como un aporte básico a la formulación de los planes estratégicos, durante el período 2003-2020 en la Ascún se reflexionó en profundidad sobre la universidad como sistema y el papel que la Asociación debería cumplir en él. Este es un aporte que complementa lo relacionado con calidad y la función de la universidad en la producción del conocimiento (tema central en la preparación de la Primera Conferencia de la Unesco, 1998), en el cual se visualizó la necesidad de definir o aplicar el concepto de sistema a la Educación Superior como asunto que se preveía de enorme importancia en el proceso de preparación de la Segunda Conferencia (2009).

Respecto de la función de la Ascún en el funcionamiento del sistema, como aporte para la definición de las políticas institucionales se señalaron las siguientes posibilidades:

La Ascún y el sistema universitario

Al momento de fundarse la Ascún no se tenía un concepto muy claro sobre los alcances y el significado de lo que se debería entender por sistema universitario; sin embargo, los fundadores de la entidad tuvieron una intuición muy clara sobre el papel que ella debería cumplir en lo relacionado con establecer canales de comunicación, interacción y apoyo mutuo entre las entidades asociadas, y así lo expresaron al afirmar que a la Ascún le corresponde “desarrollar entre las instituciones afiliadas, programas de asociación de esfuerzos académicos, docentes y científicos que propicien el intercambio del profesorado y la utilización colectiva, mediante convenios adecuados, de instalaciones, laboratorios, residencias y bibliotecas”

En este mandato fundacional quedaron establecidas, por lo tanto, varias características que han primado en los procesos de desarrollo y consolidación de la entidad a lo largo de sus más de cincuenta años de funcionamiento:

    Primero, que la Ascún debe operar como centro o espacio de coordinación entre las asociadas, y facilitar dicha coordinación mediante procesos de interacción institucionalizados en lo que ahora se concibe como trabajo en redes.

    Segundo, que la Ascún debe servir también como espacio de interlocución sobre los temas universitarios con el Estado y la sociedad

    Tercero, que la Ascún debe servir como “espacio de reflexión y producción de pensamiento universitario

    Cuarto, que la Ascún debe representar formalmente a las asociadas ante diferentes organismos e instancias del Estado.

El cumplimiento de estas tareas le confiere a la Ascún una posición de liderazgo en la gestión, orientación y promoción para la creación y consolidación de un posible sistema universitario nacional. En este ámbito de referencia se ve, por lo tanto, la doble tarea que debe asumir la Ascún en lo concerniente a su actividad directa de coordinación de sus asociadas, y además como representante de estas ante el Estado y la sociedad, en los temas propios de la Educación Superior señalados por la ley, los cuales se desglosan en los acápites a continuación.

I – Coordinación y construcción de redes

En lo relacionado con la actividad interna de construir tejido social y capital social entre sus asociados es preciso mencionar que la Ascún nació hace cincuenta años como una expresión de asociatividad. Se entiende por esto la intención de las universidades colombianas de trabajar complementando esfuerzos y recursos en bien del mejoramiento continuo de ellas y de la Educación Superior en su conjunto. Con esto, bien puede decirse que la Asociación desde su fundación es una red; a pesar de no conceptualizarse y presentarse como tal desde sus inicios, su trabajo lo constituye la capacidad de cooperación complementaria de las organizaciones asociadas.

A efectos de conocer la efectividad de la Ascún en los procesos de coordinación universitaria y construcción de redes se realizó recientemente un estudio que permitió describir la situación actual de las redes que, como estrategia de trabajo asociado se han promovido en la Asociación. La consolidación del trabajo en redes es un mecanismo que permite a la Ascún incorporar a los miembros de las instituciones asociadas en la gestión de los proyectos que permiten el cumplimiento de los objetivos misionales de la entidad.

Se detectaron las siguientes redes: Egresados, Extensión, Internacionalización, Educación Continuada, Emprendimiento, Español, Gestión tecnológica, Lectoescritura, Vicerrectores académicos, Vicerrectores y directores de investigación, Docentes, Voluntariado, Secretarios, Bienestar, Directores administrativos y financieros, Planeación. La exploración permitió reconocer parte del trabajo documentado que las dieciséis redes han realizado en los últimos años y se puede afirmar que cada una de ellas se encuentra en un nivel diferente de desarrollo; a su vez, que las redes de la Ascún son de conocimiento y en este sentido facilitan la generación, codificación, transferencia y validación del conocimiento en cada una de sus áreas o nodos temáticos y regionales en los cuales se autoorganiza cada una. La apuesta de la Asociación es lograr consolidar esta forma de trabajo como parte del proceso de integración de las instituciones asociadas.

En términos de proporción, se puede observar que un poco más de la mitad de las redes se encuentra en crecimiento. En parte se explica esto por la promoción que existe de trabajo en red, al punto que hoy se habla de una “ciencia de las redes en la era de la conectividad” (Watts, 2006), influencia que ha sido bien recogida por la Ascún. También se puede clasificar a las diferentes redes por la representación del nombre que usan; por un lado, se denominan desde el actor cuando se hace referencia al cargo en la estructura organizativa de las instituciones, en esta situación se encuentran cinco redes, es decir, el 31% de las dieciséis. Por otro lado, el nombre hace mención al quehacer u objeto de la red, como en el caso de las otras once redes.

II – Interlocución

La interlocución establece un diálogo y una interacción permanente desde el sistema universitario con los demás sistemas y subsistemas que configuran la sociedad y el Estado. El proceso de interlocución en la Ascún incluye una amplia gama de actividades que como resultado del estudio documental para la definición de su estado actual han sido descritas de las siguiente manera:

    En esta categoría se incluyeron los ítems de la agenda de las reuniones del Consejo Nacional de Rectores (CNR) que tienen que ver con: a) el estudio de los asuntos de las instituciones miembros, principalmente en lo relacionado con asuntos académicos, comités permanentes establecidos para el seguimiento de diferentes temas (principalmente los relacionados con las normas del Estado y los programas de bienestar universitario); b) los estudios realizados para el análisis de diferentes tópicos y situaciones universitarias y las propuestas de mejoramiento de la gestión universitaria presentadas por las instituciones miembros; c) los temas relacionados con convenios y en general con las relaciones con otras instituciones tanto del sector público como del privado; d) los temas relacionados con asuntos de carácter internacional; e) los nombramientos que debe hacer el CNR para su representación en las juntas y consejos de diferentes entidades nacionales e internacionales de carácter público y privado; y f) los temas varios que por lo general se refieren a la correspondencia recibida de diferentes instituciones y de las mismas instituciones miembros (38,30% de los temas de la agenda del CNR).

Han sido múltiples las actividades de interlocución realizadas por la Ascún para profundizar y promover los valores e intereses de la universidad colombiana. Además ha realizado estudios sobre diferentes temas, directamente, o a través de las universidades asociadas, de diferentes centros de investigación y con el apoyo de expertos nacionales e internacionales. Dichos estudios se han presentado como documentos anexos para ser estudiados y debatidos por los Rectores en las reuniones del Consejo Nacional de Rectores y en las reuniones de los consejos de administración y consejos directivos. Se han realizado foros, seminarios, talleres, mesas de trabajo y reuniones de diferente tipo con el objeto de discutir y lograr consenso sobre dichos asuntos. Se han elevado memorandos, solicitudes, y llamados de atención a los diferentes organismos del estado y de la sociedad civil, cuando la trascendencia de los temas lo ha requerido; y se ha invitado a discutirlos a las autoridades pertinentes en los espacios de discusión propios de la Asociación, o se les han solicitado audiencias, entrevistas o reuniones especiales para ampliarlos y discutirlos. También se ha apelado a la difusión masiva, tanto a través de las publicaciones propias de la Asociación como mediante artículos, entrevistas, editoriales y avisos en los medios masivos de comunicación.

Los 686 anexos que fueron presentados como ítems para la reflexión, análisis, información, discusión y toma de decisiones por parte del Consejo de Administración de la Ascún ofrecen la posibilidad de un análisis complementario a las actas en lo que se relaciona con el estado de la cuestión en el cumplimiento de los objetivos misionales de la entidad. De ellos, 257 se refieren a asuntos administrativos internos, entre los cuales 82 ofrecen información sobre los aspectos presupuestales de la entidad. Los 429 restantes se pudieron clasificar de acuerdo con los grandes capítulos que corresponden al cumplimiento de la misión de la Ascún, tal como quedó expresada en sus Estatutos fundacionales. Es importante anotar que 67 de ellos se relacionan directamente con el tema de la autonomía universitaria y la construcción del Sistema Universitario. Enriquecen la reflexión sobre el tema de la calidad 41 documentos y en el de la proyección social de la universidad 28, para un total de 69. Específicamente, 33 tienen que ver con el bienestar universitario (aspectos culturales y recreativos); 73 con la internacionalización y 69 con la financiación de las universidades. Por el hecho de ser documentos publicados o publicables, constituyen un acervo inmenso de información para la realización de estudios o monografías específicas sobre dichos temas (tomado de Bernal Alarcón, Hernando [2008]. Ascún 50 años. Estado del arte y avances en la construcción del pensamiento universitario. Un estudio documental. Bogotá).

Los temas tratados tienen que ver:

En primer lugar, con la clasificación y categorización de las instituciones universitarias, de los programas que ofrecen y de los títulos que imparten; en segundo lugar, con los sistemas de interrelación, comunicación y redes que se dan o se pueden establecer entre las instituciones miembros del sistema de Educación Superior, con ellas, con otros niveles educativos y con otras instituciones sociales, para la constitución y manejo del Sistema Universitario; en tercer lugar, con los mecanismos establecidos por el Estado para la supervisión, el control y la vigilancia de los entes universitarios, tales como el CESU, los Conaces, el ICFES, el CNA y el Viceministerio de Educación Superior.

Esta permanente y cotidiana actividad de comunicación permite definir a la Ascún como un espacio permanente y abierto de discusión para la creación, difusión y defensa del pensamiento universitario, como un sistema de comunicación de las universidades y para las universidades, y como el nodo central de una red de redes que constituyen una interrelación muy amplia, la cual llega a todos los sectores sociales, no solo en el territorio nacional sino en los países con los que se ha establecido interlocución permanente, y con las organizaciones internacionales que los agrupan y representan.

III. Espacio de reflexión para la construcción de pensamiento universitario

En lo relacionado con la actividad de construcción de pensamiento universitario en conjunto con el Estado y con sus asociadas, la Ascún ha desarrollado desde su fundación tareas muy variadas y complejas. Las estadísticas resultantes sobre los últimos avances de la Ascún, y que se utilizan como soporte, muestran con claridad la dedicación que los diversos organismos de la Asociación han prestado al estudio del sistema universitario. Al efecto, este tema tiene que ver con los aspectos legales, y en esto es concomitante con el de autonomía, con las relaciones de las universidades con otras instituciones oficiales y privadas, y con la representación de la Ascún en los consejos administrativos de dichas entidades.

Recuento histórico

Entre 1957 y 1980 la Ascún mantuvo un permanente diálogo con el Gobierno nacional sobre cuatro aspectos relacionados con la construcción de un Sistema de Educación Superior:
Primero, sobre las iniciativas de reforma de la universidad, tema recurrente en cada uno de los gobiernos.
En segundo lugar, con la posibilidad de definir y establecer un área de estudios básicos que permitiera homologar y establecer canales de comunicación entre las distintas instituciones de Educación Superior, de acuerdo con sus propias características.
En tercer lugar, sobre la aplicación y puesta en funcionamiento de diferentes medidas, surgidas de decretos emanados del ejecutivo.
Y en cuarto lugar, sobre la aplicación y distribución de los fondos del presupuesto nacional para la Educación Superior.

Una de las actividades más sobresalientes de la Ascún durante esta época se refiere al establecimiento de un Sistema de Planeación de la Educación Superior, que condujo a crear un comité especial y a elaborar un documento amplio y muy completo.

Otro aporte de enorme importancia en la construcción del sistema universitario lo presentó la Ascún a través del Acuerdo del Fondo Universitario, en febrero de 1962, en el cual se fijan las definiciones de lo que se puede entender por: universidad, facultades, escuelas, institutos y departamentos, como un esfuerzo serio para unificar la nomenclatura de los aspectos estructurales de las instituciones. Más adelante, en 1967, cuando se cumplieron diez años de la Ascún, el tema de lo que se puede entender como Sistema de Educación Superior se concentró alrededor del Plan Básico de Educación Superior.

Con posterioridad a la reforma constitucional de 1968, en 1970 el Consejo Nacional de Rectores se pronunció sobre la necesidad de establecer una Ley Fundamental de la Educación Superior que considerara, entre otros, los siguientes temas: definición, función y fines de la Educación Superior; autonomía universitaria y los poderes del Estado; financiación de la Educación Superior; estatuto básico de las universidades oficiales, y la constitución y financiamiento del Icfes y el Icetex.

En 1975 se realizó un seminario a nivel rectoral sobre planeamiento académico, que hizo enormes aportes a la construcción del sistema, principalmente en los siguientes aspectos: interdisciplinariedad, recursos humanos e investigación.

En 1977 y como antecedente a lo que sería posteriormente el Decreto Ley 80 de 1980, el Consejo Nacional de Rectores revisó y aprobó los estudios realizados por varias comisiones sobre el Sistema de Educación Superior, en los cuales se hicieron pronunciamientos en asuntos relevantes: proyecto de Ley sobre el Estatuto Universitario; centralización; deficiencias administrativas; métodos de enseñanza y evaluación; posgrados y capacitación docente; democratización de la universidad; problemas de masificación e ingreso de estudiantes; función formativa de la universidad.

A partir del Decreto Ley 80 de 1980 se definieron con propiedad el ámbito y las características de la Educación Superior en Colombia. La Ascún tuvo participación activa y protagonismo en los estudios previos a la expedición de dicho decreto reglamentario y, con posterioridad a su aplicación, mediante la discusión permanente y el diálogo abierto con las instituciones del Estado encargadas de aplicarlo, especialmente el Ministerio de Educación y los institutos descentralizados correspondientes: Icfes, Icetex y Colciencias. Es importante anotar que la filosofía del Decreto Ley 80 de 1980 se refleja también en la Ley 30 de 1992, que aplica los preceptos emanados de la Constitución de 1991.

La Ley 30 de 1991 asignó como propósitos de la Educación Superior:

    a) Profundizar en la formación integral de los colombianos, dentro de las modalidades y calidades de la Educación Superior, capacitándolos para cumplir las funciones investigativas y de servicio social que requiere el país;

    b) Prestar a la comunidad un servicio con calidad, el cual hace referencia a los resultados académicos, a los medios y procesos empleados, a la infraestructura institucional, a las dimensiones cualitativas y cuantitativas del mismo y a las condiciones en que se desarrolla cada institución;

    d) Ser factor de desarrollo científico, cultural, económico, político y ético a nivel nacional y regional;

    e) Actuar armónicamente entre sí y con las demás estructuras educativas y formativas;

    f) Contribuir al desarrollo de los niveles educativos que le preceden para el logro de sus correspondientes fines;

    g) Promover la unidad nacional, la descentralización, la integración regional y la cooperación interinstitucional con miras a que las diversas zonas del país dispongan de los recursos humanos y de las tecnologías apropiadas que les permitan atender adecuadamente sus necesidades;

    h) Promover la formación y consolidación de comunidades académicas y la articulación con sus homólogas a nivel internacional;

    i) Promover la preservación de un medio ambiente sano y fomentar la educación y la cultura ecológica; y

    j) Conservar y fomentar el patrimonio cultural del país.

En la definición del sistema por parte del Estado se consagra de nuevo la responsabilidad que le corresponde al Gobierno, a través del Ministerio de Educación Nacional (MEN), del Icfes y de los demás organismos y estructuras del Estado relacionados con la Educación Superior, de ejercer la supervisión sobre los servicios que prestan las instituciones educativas en el ámbito de lo superior, y se fijan con claridad las estructuras, la forma de funcionamiento y el ámbito de autonomía de que disponen dichas instituciones. Se hace énfasis en el concepto de la Educación Superior como un servicio público.

Se señalan, además, las cuatro categorías institucionales, a saber: Instituciones Técnicas, Instituciones Tecnológicas, Instituciones Universitarias y Universidades, las cuales se aplican tanto a las entidades del sector público u oficial, como del privado; es decir, se hace una categorización de las instituciones educativas que forman parte del sistema.
En el Decreto Ley 80 de 1980 y en la Ley 30 de 1992 el Estado consagra algunos beneficios para las instituciones reconocidas como universidades, lo que establece criterios de priorización y diferenciación entre las entidades que configuran el sistema.

La época posterior a las dos normas legales de 1980 y 1992 estuvo signada por la reflexión y crítica sobre el comportamiento del sistema. La Ascún y sus instituciones afiliadas promovieron la creación de redes o subsistemas que dieran respuesta al mandato misional de integrar el Sistema Universitario, expresado en su acta de fundación. Es importante anotar que este mandato fue reiterado en la última reforma de Estatutos en 2004-2006, cuando se afirma entre los objetivos: “Impulsar la organización de redes entre instituciones afiliadas, que permitan el intercambio de conocimientos, recursos y servicios”

Las mesas de trabajo con el Ministerio de Educación Nacional (2003-2009)

Una de las estrategias que más han apoyado la construcción del Sistema Universitario y la relación de este sistema con otros sistemas e instancias nacionales, han sido las mesas de trabajo con el Ministerio de Educación Nacional, en las cuales se han estudiado en profundidad temas como los siguientes: análisis del proyecto de ley sobre los Ecaes, reglamentación de la Ley 1188 de 2008, investigación y formación doctoral, Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, Sistema de aseguramiento de la calidad e internacionalización. Un resumen sobre las conclusiones de los trabajos de las mesas se incluyó en un acápite anterior del presente documento.
Entre las sugerencias que han surgido como resultado del trabajo de dichas mesas se señalan las siguientes:

    En relación con desarrollo humano e innovación:

    1. Elaborar un estudio de necesidades del recurso humano a alto nivel.
    2. Continuar el apoyo a grupos de investigación acreditados y proporcionar apoyos financieros.
    3. Poner a operar el “Pacto para la Innovación” suscrito entre Colciencias, las IES y sectores productivos.
    4. Crear y fortalecer las redes de conocimiento y los procesos de conectividad y movilidad académica tanto a nivel nacional como internacional.

    En relación con la ampliación de cobertura:

    1. Expandir mecanismos de admisión a grupos especiales.
    2. Creación de incentivos para la ‘utilización de sillas vacías’.
    3. Creación de jornadas especiales no tradicionales.
    4. Diversificar la oferta académica en áreas nuevas, pertinentes y no tradicionales.
    5. Fortalecer los procesos de orientación profesional.

    En relación con el fortalecimiento de alianzas estratégicas:

    1. A nivel nacional: entre universidades y con el SENA, Colciencias, los sectores productivos, los organismos del Estado en general y las comunidades y regiones.
    2. A nivel internacional: creación de espacios comunes de Educación Superior; participación y fortalecimiento de redes con universidades del exterior; alianzas con entidades (bancos de fomento, agencias de Naciones Unidas, agencias regionales, la Comunidad Europea, etcétera).

    En relación con la inversión sostenible en Educación Superior:

    1. Fortalecimiento de actividades de crédito.
    2. Ampliación de fondos y facilidades.
    3. Subsidios.
    4. Cofinanciación.
    5. Capital de riesgo y fondo de garantías.
    6. Incentivos fiscales para la innovación.
    7. Apalancamiento de recursos privados.
    8. Reasignación de recursos públicos.
Resultados obtenidos en cuanto a formulación de políticas públicas para la construcción de un Sistema Integrado de Educación Superior

Como resultado del trabajo de las mesas, las políticas propuestas en la Ascún y concertadas con el Gobierno nacional para crear un Sistema de Educación Superior que sea pertinente, se concretan en los siguientes puntos:

  1. Construir un Sistema Nacional de Educación que integre las modalidades educativas de Preescolar, Básica, Media, Superior, Técnica, Tecnológica y Universitaria; pregrado y posgrado.

  2. Promover la articulación entre los diferentes organismos de la educación, con los centros comunitarios de Educación Superior, el sector productivo, el SENA, los centros de alta tecnología y los gobiernos locales.

  3. Conformar un Sistema de Promoción de la Calidad desde el Preescolar hasta el Doctorado, integrado al Sistema Nacional de Educación.

  4. Articular las políticas de la Educación Superior y las de ciencia, tecnología e innovación, en la perspectiva de convertir el conocimiento en el factor dinamizador de crecimiento económico y de una mayor equidad y bienestar social.

  5. Diversificar la oferta educativa, creando programas que respondan a necesidades del contexto, pero también que apunten a las agendas internas de ciencia y tecnología y a los planes de los entes territoriales, para crear continuidad de las políticas públicas en términos de desarrollo.

  6. Aumentar la cobertura posibilitando mayor acceso a la oferta y al uso de las TIC como herramienta de equidad.

  7. Reorientar el concepto de pertinencia hacia la responsabilidad con que las IES cumplen su misión y su función social, buscando que respondan apropiada e innovadoramente a las necesidades del contexto socioeconómico, a las potencialidades de cada región y a las metas de ciencia tecnología e innovación (CTeI), como también que tengan en cuenta las necesidades de tipo humanístico y ético de nuestra sociedad.

  8. Hacer del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES) una herramienta de información eficiente y actualizada.

  9. Fortalecer las redes y sistemas propiciados por la Ascún, especialmente en bienestar, servicio social, sistema de extensión y relaciones internacionales.

IV – Ejercicio de la función de representación de las asociadas
ante organismos del Estado

En lo relacionado con la representación institucional de la universidad ante el Estado y la sociedad la Ascún ha desarrollado tareas mediante la participación de los rectores que actúan como delegados ante los siguientes organismos e instancias gubernamentales:

Consejo Nacional de Educación Superior (CESU)

Es un organismo asesor del MEN que tiene diversas representaciones, las cuales son convocadas para que aporten su saber y experiencia específicos al proceso de diseño de políticas y programas que contribuyan al desarrollo y fortalecimiento de la Educación Superior. Estas propuestas se presentan al Gobierno nacional de tal manera que, si lo considera pertinente, las adoptará e implementará. (sentencia C-188/96 del 8 de mayo de 1996).

Comisión Nacional Intersectorial para el Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Conaces)

Las funciones de esta comisión, según el Decreto 2230 de 2003 (artículo 37) son:

    la coordinación y el orientación del aseguramiento de la calidad de la Educación Superior, la evaluación del cumplimiento de los requisitos para la creación de institutos de Educación Superior, su transformación y redefinición, sus programas académicos y demás funciones que le sean asignadas por el Gobierno nacional. Lo anterior, sin perjuicio del ejercicio de las funciones propias de cada uno de sus miembros. (artículo 37)

La Conaces está integrada por una sala general, salas por áreas de conocimiento, una especial de maestrías y doctorados, y otra de instituciones. En la primera tienen presencia el MEN, el Icfes, el Fondo Colombiano de Investigaciones Científicas y Proyectos Especiales Francisco José de Caldas, Colciencias; el CESU, el CNA y un representante de cada sala por área de conocimiento.

Estas últimas se organizan en Ingenierías, Arquitectura, Matemáticas y Ciencias Físicas; Ciencias de la Salud; Ciencias Biológicas, Agronomía, Veterinaria y afines; Ciencias de la Educación; Ciencias Económicas y Administrativas; Humanidades, Ciencias Sociales y Artes.
Todas tienen la responsabilidad de evaluar y emitir conceptos sobre las condiciones mínimas de calidad de los programas académicos de Educación Superior, función que cumplen con el apoyo de pares académicos. Igualmente, asesoran al MEN en materia de condiciones mínimas de calidad y competencias laborales.

Consejo Nacional de Acreditación (CNA)

El Consejo Nacional de Acreditación, creado como organismo académico por la Ley 30 de 1992, está compuesto por siete académicos. Este Consejo orienta el proceso de acreditación, lo organiza, lo fiscaliza, da fe de su calidad y recomienda al MEN acreditar los programas e instituciones que lo merezcan.

Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (Icfes)

El Icfes es una institución estatal, adscrita al Ministerio de Educación, cuyo objetivo fundamental es evaluar el sistema educativo colombiano en todos sus niveles y modalidades, así como propender por la calidad de dicho sistema mediante la implementación de programas y proyectos de fomento a la Educación Superior, de acuerdo con las políticas trazadas por el MEN.

Se constituye en el organismo responsable del diseño y aplicación de pruebas para la evaluación de los resultados de aprendizaje en los distintos niveles del sistema educativo. En tal sentido, realiza las pruebas Saber a estudiantes de Educación Básica y la prueba de Estado, también conocida como examen Icfes, a los estudiantes que egresan de la Educación Media (es requisito de admisión para la Educación Superior).

Finalmente, el Icfes es el organismo responsable de los exámenes de calidad de la Educación Superior (Ecaes), que se practican a los estudiantes de último año en los programas de Educación Superior, los cuales fueron reglamentados por medio del Decreto 1781 de 2003.

SNIES

El Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES) es el conjunto de fuentes, procesos, herramientas y usuarios que, articulados entre sí, posibilitan y facilitan la recopilación, divulgación y organización de la información sobre la Educación Superior relevante para la planeación, monitoreo, evaluación, asesoría, inspección y vigilancia del sector. El objetivo general del SNIES es mantener y divulgar la información de las instituciones y los programas de Educación Superior, con el fin de orientar a la comunidad sobre la calidad, cantidad y características de estos.

Observatorio del mercado laboral

El Observatorio Laboral para la Educación es un sistema de información que brinda herramientas valiosas para analizar la pertinencia de la educación, a partir de los seguimientos a los graduados y su empleabilidad en el mercado laboral. Estos datos contribuyen al mejoramiento de la calidad de los programas académicos ofrecidos.

A través del Observatorio se busca orientar la expansión del sistema educativo, articulando la oferta con las oportunidades de desarrollo de cada región y la política de productividad y competitividad del país. La respuesta es financiar becas, líneas de crédito que cubren matrícula de pregrado y posgrado, y todas las opciones para acceder a la Educación Superior, desde el Icetex.

El Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior Icetex

Para los estudiantes que están a punto de ingresar a la universidad, el Icetex ofrece recursos económicos suficientes con los cuales financiar su ingreso y permanencia en la Educación Superior.
Además, la Ascún ha logrado la representación de la universidad en los organismos y en las instituciones del país, tales como:

  1. Red de Educación Ambiental Comisión Colombiana del Océano.
  2. Comisión Nacional para la Competitividad.
  3. Red Nacional de Emprendimiento.
  4. Consejo Nacional de Paz.
  5. Consejo Nacional de Planeación.
  6. Fondo Nacional de Ahorro.
  7. Junta Central de Contadores.
  8. Consejo Profesional de Ingeniería Mecánica.
  9. Electrónica y afines.
  10. Comité Técnico Asesor del Medio Ambiente.
  11. 1Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología.

Consideraciones finales

El tema de un Sistema de Educación Superior en Colombia no aparece mencionado como tal ni en el Decreto Ley 80 de 1980, ni en la Ley 30 de 1991. Ambos tratan la Educación Superior en su conjunto, pero sin denominarla como sistema, apenas establecen una serie de instancias gubernamentales y promulgan normas, orientaciones y objetivos que cubren a las instituciones que trabajan en la Educación Superior.

El conjunto de normas, orientaciones y objetivos formulados por el Gobierno nacional están de tal manera redactados en las leyes, decretos y resoluciones pertinentes, que constituyen un marco total, completo y coherente, que en sí mismo podría denominarse como el Sistema de Normas de la Educación Superior. En calidad de agentes del Estado se establece una serie de organismos e instancias que apoyen el cumplimiento de la función de control y vigilancia y ejerzan algunas actividades de fomento. En cuanto a las instituciones de Educación Superior, solo se plantea en las leyes la constitución de un sistema integrado por las universidades del Estado (SUE) y se les dedica un capítulo especial.

La Ascún como institución tampoco es mencionada en la normatividad general del Estado. La Ascún fue creada por la voluntad específica de cada una de las asociadas, y tiene reconocimiento como persona jurídica privada e independiente, pero en ningún momento se la define como sistema, así se le hayan delegado funciones que al ejecutarse conducen a establecer lazos de relación, a afianzar procesos de comunicación y a crear pautas de solidaridad entre las asociadas que presumiblemente pudieran desembocar en la configuración y puesta en funcionamiento de un Sistema Universitario a nivel nacional.

El trabajo de la Ascún sobre los temas centrales de autonomía, calidad y responsabilidad social tienen enorme importancia cuando se trata de definir la posibilidad de crear por parte de las instituciones un Sistema de Educación Superior que funcione como tal. El trabajo en redes hace realidad la voluntad expresa por los fundadores de la Ascún de establecer canales de comunicación entre las instituciones que permitan un intercambio permanente de información y el aprovechamiento conjunto no solo de los progresos en el área de la investigación y la transferencia del conocimiento, sino también del uso de sus recursos para una optimización de los mismos.

Varias instituciones han organizado (y presumiblemente seguirán organizando agrupaciones ad hoc, o conjuntos de actividades en común, constituyendo en cierta forma, y posiblemente algunas, en forma transitoria), subsistemas operativos o alianzas estratégicas dentro del conjunto global. La Ascún ha estado siempre atenta y presente cuando se le ha solicitado participar en el apoyo y fomento de dichas agrupaciones, considera que el ejercicio de sus funciones estatutarias es favorecer los mecanismos de solidaridad y trabajo conjunto que se creen voluntariamente entre las instituciones que tienen a su cargo la Educación Superior.

Además, las universidades tomadas en conjunto consideran que la Ascún las debe representar ante el Estado y la sociedad, mas sin que esto se entienda como que ella sea la cabeza de un sistema. Dicha representación se hace en forma delegada y ad referendum por parte de la Ascún. Pero para los asuntos propios de cada entidad, el mecanismo actual solo permite la acción directa de cada entidad con el Estado, si bien en lo que respecta a asuntos que afectan a toda la comunidad universitaria la Ascún desempeña —y ha desempeñado— un papel preponderante en dichas representaciones mediante la creación de grupos de trabajo ad hoc, el establecimiento de comités o la coordinación de mesas de trabajo con presencia de las instancias gubernamentales. De esta forma la Ascún actúa más como una secretaría técnica permanente del Consejo Nacional de Rectores que como cabeza de un sistema integrado de instituciones.

Pareciera que las instituciones, en razón de sus dependencias: las oficiales, de los presupuestos del Estado, y las privadas de los intereses de grupo, no tienen claridad ni voluntad para asumir los papeles que pudieran desempeñar respecto de enfrentar como ‘un todo’ los retos crecientes y las circunstancias complejas que afectan al país. Cada una, de acuerdo con sus propias orientaciones, posibilidades y deseos, define su marco de referencia y programa sus actividades, sin que se den acciones coordinadas de alta relevancia. Esto ciertamente las debilita en su posición ante otros agentes y fuerzas sociales, y hace que el reconocimiento del estatus y la importancia de la Educación Superior se dé como un hecho pero no se le asigne una prioridad real.

En resumen, el tema del Sistema tiene que ver con los aspectos reglamentarios, y por eso es preciso reconocer que en Colombia existe un sistema legal para la Educación Superior, pero no un Sistema Universitario. La actividad que ha realizado la Ascún ante dicho sistema legal en defensa de la autonomía, la actitud proactiva y su destacada labor en defensa de los principios orientadores de la universidad le han valido el reconocimiento del Congreso de la República y del Gobierno nacional para llevar la vocería de las universidades ante un creciente número de organismos; sin embargo, falta clarificar si la construcción de un sistema de instituciones universitarias es posible, deseable y conveniente y, en caso de una afirmación positiva, revisar entonces el papel que las universidades y la Ascún podrían desempeñar en la cristalización de dicho propósito.


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