Etapas y Realizaciones en la Formulación de las Políticas de Educación Superior

E – Aporte de los rectores para la puesta en funcionamiento de la política de Educación Terciaria

Propuestas al Gobierno nacional

    La decisión gubernamental de creación y puesta en funcionamiento del Sistema Nacional de Educación Terciaria, consagrada en la ley del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 y en la visión al 2025, hace énfasis en la orientación de las actividades de educación y formación para fortalecer la capacidad y la productividad del capital humano como factor de “consolidación de patrones de crecimiento económicos y sociales sostenibles”; así, de manera paralela a la creación del SNET se ha previsto en el Plan Nacional de Desarrollo la puesta en marcha del Marco Nacional de Cualificaciones, “como un instrumento para clasificar y estructurar los conocimientos, las destrezas y las aptitudes en un esquema de niveles de acuerdo con un conjunto de criterios sobre los aprendizajes logrados por las personas” en el marco de la promoción y el logro de la equidad como base para la construcción de una paz sostenible.

    Se retoma en esta propuesta del Gobierno el Conpes 2034 de 2010108, en la cual el MNC hace parte del diseño inicial del Sistema de Formación de Capital Humano (SFCH), propuesto para garantizar la política de educación para el trabajo, mediante su aporte a una mayor movilidad entre los diferentes niveles y modalidades educativas, mayor pertinencia de la formación y la articulación del SFCH con el sector productivo, fortalecimiento de los procesos de aseguramiento de la calidad de oferta de formación, y determinación de las bases para una política de aprendizaje permanente en la población.

    Como un aporte para profundizar en la puesta en marcha de estas decisiones de política los rectores presentan consideraciones y hacen un llamado al Gobierno para analizar a fondo los problemas que se pretenden solucionar con la puesta en funcionamiento del Sistema de Educación Terciaria, y presentan preguntas de carácter procedimental que es preciso responder para el logro de la eficacia y pertinencia en la operación del nuevo ordenamiento y enfoque del sistema educativo.

    I – Consideraciones

    1.º. Las decisiones de política en cuanto a la reorganización del sistema educativo y su interrelación con los instrumentos del Sistema de Formación de Capital Humano implican en principio un cambio del marco normativo del sector educativo, tanto de la Ley General de Educación como de la Ley 30 de 1992 y de algunas normas que se relacionan, como la Ley 749; además de acentuar la necesidad de perfeccionar una nueva institucionalidad para el sistema educativo, para la transición del actual, así como para la gobernabilidad de los asuntos que desbordan las funciones del MEN en cuanto a lo que compete con el Marco Nacional de Cualificaciones y sus relaciones con el sector productivo.

    2.º. El Sistema de Educación Terciaria articulado e interrelacionado con el Marco Nacional de Cualificaciones establece este último como el mecanismo mediante el cual se definirá y regulará la oferta y sus niveles, en las instituciones componentes del nuevo sistema, con implicaciones que es necesario considerar en el marco del desarrollo del país y de la naturaleza de las actuales instituciones, tales como el SENA, que depende del Ministerio de Trabajo, y las Instituciones para el Desarrollo Humano y el Trabajo, todas posibles oferentes del SNET.

    El proyecto de decreto establece en el art. 3: “Créase el Sistema Nacional de Educación Terciaria (SNET), como la organización de rutas y niveles de Educación pos- Media, que involucra a las instituciones educativas y su oferta, organizados en función de los niveles del Marco Nacional de Cualificaciones […] El SNET está integrado por las siguientes instituciones y su oferta: instituciones técnicas profesionales, instituciones tecnológicas, instituciones universitarias o escuelas tecnológicas, universidades, el Instituto Caro y Cuervo, las escuelas de formación de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional que ofrezcan Educación Terciaria y el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA”.

    3.º. La vía jurídica para la creación del Sistema de Educación Terciaria y demás sistemas definidos en el PND se ha propuesto a través de un decreto, el cual además de vacíos jurídicos, ha generado gran incertidumbre. Dicho decreto desborda lo establecido en la normatividad vigente al definir la manera como se configurará la oferta mediante competencias y cualificaciones y crea nuevas figuras de reconocimiento y acreditación de cualificaciones y programas, sin que se establezca de quién depende la orientación y funcionamiento del MNC. Además, toma unilateralmente decisiones que competen al sector productivo y define su participación en el diseño de los currículos para la ruta técnica.

    4.º. En esta perspectiva es fundamental definir cuidadosamente las etapas y requerimientos para su puesta en marcha del SNET y del MNC. El MEN ha presentado para consideración los lineamientos del sistema y la configuración de dos rutas: universitaria y técnica, y en esta última dos vías que están por fuera del sistema terciario (Grado 12, Sena, IDHT). Sobre el MNC, del el cual e imprescindible conocer su marco conceptual y metodológico, así como las perspectivas del mismo, se presentaron recientemente los resultados de un estudio piloto en el sector de TIC, derivado en un catálogo de ocupaciones graduadas por niveles aparentemente validados.

    5.º. Es claro que el país necesita definir cuál es y cuál debería ser su vocación productiva a nivel nacional y regional, de cara a la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos y sus territorios. Esta es una tarea que corresponde asumir al Estado, conformado por las instancias gubernamentales y de la administración pública y por todos los sectores de la producción y de prestación de servicios. Solo así se logrará la pertinencia de un instrumento como el MNC, cuyo alcance, importante pero limitado para orientar el desarrollo del país y de la Educación Superior, requiere claridad sobre los sectores y grupos ocupacionales, teniendo en cuenta las posibilidades y limitaciones de los diferentes contextos laborales y la evolución de los mismos de acuerdo con la dinámica de desarrollo propio de cada uno de ellos. Este asunto cobra una mayor importancia en función de la construcción de una paz sostenible, en el contexto del posacuerdo con los grupos alzados en armas.

    6.º. Las necesidades de conocimiento que requiere el país para su desarrollo implican además una gran definición de país sobre la inversión y orientación de la ciencia, la tecnología y la innovación al servicio del desarrollo y de aquellos sectores que se definan como prioritarios. En el momento actual la discusión del Conpes ha puesto a la comunidad científica del país frente a interrogantes de fondo que ponen otro grado de incertidumbre sobre el rumbo del país en términos de su competitividad y desarrollo.

    II – ¿Cómo acercar las soluciones a los problemas?

    Las consideraciones anteriores se orientan desde las decisiones de política que impulsa el actual gobierno y sobre las cuales hay puntos de acuerdo importantes entre el Gobierno y los actores de la educación. Pero es preciso aclarar las dudas sobre la manera como se están desarrollando los instrumentos de estas políticas, en cuanto los problemas que se han expresado como marco de justificación parecieran no resolverse con las soluciones que se diseñan por los equipos técnicos del MEN.

    a) Aún no se evidencia una perspectiva sistémica para el componente terciario; con las dos rutas paralelas no se garantiza una mayor articulación del actual sistema ni dentro del componente específico terciario, ni con los niveles precedentes, así como tampoco con el SENA y con las IDHT. La organización de la oferta no es suficiente para determinar un sistema. Es imprescindible que todos los componentes y relaciones estén inscritas en un conjunto que las englobe y les dé coherencia y sentido. Quedan por definir, entre otros asuntos, las condiciones de las instituciones que siendo oferentes del SNET, no son de Educación Superior (SENA e IDHT); diferenciar la educación postsecundaria no terciaria y sus mecanismos de reconocimiento vía cualificaciones, así como las entidades interrelacionadas para hacer posible la articulación con el MNC y su institucionalidad.

    b) Se plantea que, diferenciando la oferta terciaria, los niveles precedentes alcanzarán los propósitos educativos y la posible salida laboral —grado 12— garantizará una mayor y mejor orientación socio-ocupacional de los egresados de la Educación Media. Se hace imprescindible la revisión y ajuste de los alcances de niveles precedentes, bajo la lógica de sistema y no de componentes aislados. Dado que si se pretende la construcción de un sistema integrado entre los diferentes niveles educativos (Primaria, Secundaria, Terciaria) es importante señalar las áreas de articulación que deben existir entre ellos. Es prioritario que desde el inicio de los procesos educativos se dé una especial relevancia a la formación en razonamiento abstracto, comunicación, trabajo en equipo, comportamiento social, orientación matemática y contable, y demás actitudes favorables a la productividad y competitividad, para lo cual es imprescindible establecer puentes y espacios de diálogo entre los educadores y las instituciones de los diferentes niveles. Atender a esta dimensión es condición indispensable para asegurar el éxito de la política de construcción de la Educación Terciaria.

    c) Se propone la creación de dos niveles de progresión en la ruta técnica: Especialización Técnica y Maestría Técnica como solución a la desvalorización social de la Educación Técnica, Tecnológica y para el Desarrollo Humano: queda el interrogante sobre las causas de esta desvalorización y capacidad real del medio empleador para reconocer los nuevos perfiles. De especial importancia en el diseño e implementación del sistema de Educación Terciaria es el reconocimiento y priorización de la formación en y para las actividades productivas, y la incorporación de los grupos vulnerables en los procesos de construcción de una paz sostenible a nivel de los diferentes territorios y localidades de los sectores rurales; especialmente de aquellos que han estado afligidas por la presencia del conflicto armado. La Educación Terciaria en su dimensión de educación de adultos desempeña un papel definitivo en los programas de reconstrucción social y productiva que se adelanten en los territorios

    d) Para lograr mejores niveles de calidad de la oferta e instituciones, se plantean criterios diferenciados para cada pilar, lo cual no garantiza la identificación de las causas de la baja calidad. Para mejorar la pertinencia se plantea orientar la oferta a los requerimientos del MNC. En este caso es imprescindible clarificar su orientación y los mecanismos reales de articulación entre egresado y medio empleador, así como los campos y áreas de conocimiento que en relación con el marco pueden servir de experiencias piloto de este modelo. Para aportar a la baja productividad y competitividad en razón a la ausencia de recurso humano calificado, se plantea desde el SNET que la pirámide está invertida, sin embargo, el análisis del sistema actual desde los niveles CINE muestra una estructura de matriculados que abre nuevos interrogantes sobre la calidad y no sobre mayor cobertura en los niveles 4 y 5 y plantea grandes necesidades de oferta y cobertura en niveles 7 y 8.

    e) El proyecto de reglamentación plantea más interrogantes que soluciones frente al manejo de la movilidad y articulación y no atiende a solucionar los problemas que se identifican en la normativa de Educación Superior para permitir movilidad horizontal: teniendo en cuenta la relación entre saberes (dimensión del conocimiento), actitudes y valores (dimensión axiológica) y adquisición y perfeccionamiento de habilidades (comportamientos prácticos, técnicas, logros), se podrán establecer los criterios y mecanismos para definir y ejecutar los procesos de validación y reconocimiento de créditos, y para establecer lo que se ha denominado pasarelas entre los diferentes caminos o pautas de formación (profesional y técnica) señalados para la Educación Terciaria. Esto asegura la calidad de los procesos de formación y capacitación en el marco de los derechos adquiridos por los usuarios de los servicios de la Educación Terciaria y servirá de criterio para el establecimiento de las decisiones curriculares pertinentes.

    III. ¿Cómo avanzar en la construcción?

    Las instituciones afiliadas a la Ascún ofrecen al Gobierno nacional toda su colaboración para el diseño e implementación de los diferentes procesos y actividades que se han previsto en el Plan Nacional de Desarrollo en función de las políticas y objetivos señalados y establecidos en el mismo en relación con la construcción y puesta en funcionamiento del Sistema de Educación Terciaria. Consideran de especial trascendencia las decisiones expresadas en el Plan Nacional de Desarrollo, las cuales deberán tener un soporte metodológico y apoyo para su continuación y eficacia.

    Para ello invitan al Gobierno a revisar el proceso en todos sus componentes y requerimientos y consideran razonable avanzar por etapas con algún grado de secuencialidad e interrelación, dado que la interdependencia de los componentes que se esperan poner en marcha a raíz del Plan Nacional de Desarrollo han generado muchas de las preguntas que se hacen ante la propuesta del MEN y han demostrado en el avance de los mismos grupos de los proyectos que es necesario definir ciertos aspectos previamente a otras decisiones.

    En este sentido, con miras a construir sobre la propuesta y con la visión de articulación se propone dar prioridad a:

    • Modelar el sistema actual y el propuesto para identificar los puntos en los que es necesario afinar el nuevo diseño de la oferta y niveles, así como las necesidades de fortalecer la calidad de programas e instituciones como precursoras de la transformación que requiere el sistema. Identificar experiencias valiosas en articulación de niveles y tomar de ellas los elementos que se incorporarían en los marcos normativos necesarios para la transición hacia el sistema terciario. Todo lo anterior con miras a reconocer y organizar la oferta, sus elementos de transición, el horizonte temporal de cambio en el diseño del sistema actual y la definición de requerimientos normativos. Esto implica concentrar equipos de trabajo en esta tarea, con el apoyo de las asociaciones de ser posible.

    • Dar identidad conceptual y metodológica al Marco Nacional de Cualificaciones, cuya definición y caracterización llevará a establecer las posibilidades y alcances para articular la oferta a los resultados de los procesos de consulta al sector empleador y definir la dinámica de actualización del Marco en una perspectiva del Sistema de Formación de Capital Humano, la cual abarca espacios que superan la Educación Terciaria. Es preciso comenzar un trabajo de descripción de las actuales cualificaciones, para definir sobre esta base de la modelación los niveles en los que se ubicarían en la clasificación internacional y se validarían los niveles del MNC, los cuales no en todos los casos corresponden a los niveles de formación educativa.

    Una vez se establezcan las bases para el nuevo sistema, las decisiones tendrán sentido apara solucionar los problemas que se han identificado y se podrán discutir y decidir asuntos sobre los cuales no se cuenta con un referente conceptual ni de contexto para la toma de decisiones del Gobierno y para que las instituciones preparen su transformación en el marco de los nuevos derroteros del sistema terciario.

    IV – Propuesta de asuntos para discusión en mesas de trabajo con el Gobierno nacional

    Dado que las mesas de trabajo con el MEN (2014 a 2016) han cumplido una función en la exploración segmentada de temas relacionados con: calidad, excelencia y fomento, regionalización, sistema terciario, Marco Nacional de Cualificaciones y financiación, se recomienda la configuración de una sola mesa de trabajo durante el segundo semestre de 2016, que con la presencia del MEN y de otros sectores gubernamentales (Ministerio de Trabajo, Planeación), lo mismo que con miembros del legislativo (comisiones del Senado y la Cámara) adelanten análisis sobre los siguientes temas, especialmente como mecanismo de apoyo para la definición de las metas y objetivos del Plan Decenal de Educación Terciaria:

    Pertinencia de la propuesta de Educación Terciaria. ¿Se requiere la creación de los cuatro sistemas propuestos: Educación Terciaria, Sistema Unificado de Aseguramiento de la Calidad, Marco Nacional de Cualificaciones, Sistema Unificado de Reconocimiento y Transferencia de Créditos Académicos, o se construirá un solo supersistema con tres o cuatro mecanismos operacionales (Viceministerio de Educación Terciaria)?

    Marco legal. ¿Se puede poner en funcionamiento el Sistema de Educación Terciaria, en su propuesta expresada en el Plan de Desarrollo, sin una modificación sustancial de la Ley 30 y de toda la normatividad complementaria? Además, ¿qué cambios constitucionales y reglamentarios se requerirían?

    Costos de oportunidad. ¿Cómo va a afectar el incremento de los costos burocráticos requeridos para la puesta en funcionamiento de los cuatro sistemas propuestos a nivel del MEN, en la disposición y asignación de recursos del presupuesto nacional para la prestación del servicio directo de formación y capacitación de los beneficiarios por parte de las instituciones de Educación Superior (IES), a corto, mediano y largo plazo?

    Planeación y sostenibilidad. Dado que la puesta en funcionamiento del Sistema de Educación Terciaria va a requerir transformaciones y profundos cambios estructurales en la instituciones de Educación Superior, ¿se propondrán mecanismos y se asignarán recursos de fomento y apoyo dentro de los objetivos y metas del Plan Decenal para asegurar los cambios y proyectar el desarrollo sostenible de los mismos? Esto especialmente en lo relacionado con: a) formación, capacitación y sostenibilidad del cuerpo profesoral; b) adopción de nuevas metodologías e innovaciones en los procesos de docencia/aprendizaje; c) construcción de mecanismos de interacción con los sectores productivos y de prestación de servicios; d) mejoramiento de la infraestructura física y de dotación de laboratorios; e) aportes para la consolidación regional de los sistemas de formación, capacitación e investigación; f) internacionalización y presencia en los espacios regionales y mundiales de Educación Superior (terciaria) y, g) sostenibilidad en el apoyo financiero a estudiantes a largo plazo (becas y otros).
    ¿Cuáles recursos financieros, humanos, científicos, operacionales y organizacionales están a disposición del país, y más específicamente del sector educativo, para dar respuesta adecuada a los cuestionamientos propuestos? ¿Cómo cuantificar y prever los aportes en función del Plan Decenal de Educación?

    Consejo Directivo de Ascún
    Bogotá, julio de 2016

F – Análisis y consideraciones sobre el Informe OCDE/Colombia 2016

Implementación de la Educación Terciaria en Colombia

Publicado originalmente por la OCDE en inglés con el título Education in Colombia ©2016 OECD, este informe es el resultado de la evaluación de las políticas y prácticas de Colombia en el campo de la educación y las competencias, documentado con la experiencia y las mejores prácticas internacionales de los países que pertenecen a la OCDE. El proceso de evaluación recurrió a varias fuentes, entre otras, un informe de antecedentes elaborado por el Ministerio de Educación Nacional, una visita de la OCDE previa a la revisión para ayudar a determinar los actores y los principales aspectos de la política, y una visita principal de revisión, realizada por el equipo de la OCDE y expertos internacionales en marzo de 2015.

Retos señalados en el documento de la OCDE

  • a mitad de los estudiantes de cada cohorte abandona los estudios por múltiples factores, incluyendo la poca orientación en la elección de la carrera y el insuficiente apoyo académico para remediar la falta de sólidos conocimientos y habilidades previas.

  • Las brechas socioeconómicas y geográficas son muy amplias. Solo el 9% de estudiantes de las familias más pobres logran matricularse, comparado con el 53% de las familias más ricas. Cinco departamentos concentran dos tercios de los estudiantes universitarios del país.

  • Los requisitos de calidad para operar son mínimos y son muy pocas las instituciones que han obtenido la Acreditación de Alta Calidad. La ausencia de un sistema de aseguramiento de la calidad sólido ha permitido la proliferación de instituciones de dudosa calidad.

  • La falta de claridad sobre los itinerarios formativos y cualificaciones dificulta la comprensión del valor diferencial de cada programa de Educación Terciaria para los estudiantes y las empresas.

  • Los programas técnicos y tecnológicos reciben escasos recursos y tienden a ser de menor calidad y relevancia.

  • La fragmentación de la formación profesional, que resulta del tratamiento diferencial que recibe el SENA, ha perjudicado la consolidación del sector.

  • La asignación de recursos públicos no promueve la eficiencia, la igualdad o los objetivos de excelencia establecidos

Recomendaciones de la OCDE

  1. Priorizar la orientación profesional y el apoyo académico a los estudiantes más desfavorecidos.

  2. Confiar a un único organismo todas las funciones de aseguramiento de la calidad a fin de mejorar los procesos y los resultados. Una mayor exigencia en los requisitos de operación y la creación de estándares específicos para la formación profesional también ayudarían a elevar la calidad del sistema.

  3. Promover un mayor equilibrio territorial en la distribución de las instituciones terciarias para impulsar el desarrollo local en las regiones más rezagadas.

  4. Definir itinerarios formativos que faciliten que los estudiantes prosigan con su educación en niveles más avanzados u otras instituciones. Acelerar el desarrollo y la implantación de un Marco Nacional de Cualificaciones y un sistema de transferencia de créditos es esencial para mejorar la articulación del sistema.

  5. Reformar el sistema de financiación, incluyendo el correspondiente al SENA, para asignar recursos en función del número de estudiantes. El sistema también debería brindar mayores incentivos para la mejora de las instituciones y la consecución de objetivos nacionales, como una mayor equidad.

  6. Fortalecer los vínculos entre los gobiernos locales, las instituciones de Educación Terciaria y el sector productivo a fin de incrementar la relevancia social y económica de la Educación Terciaria.

* Si bien son seis las recomendaciones, la agenda de trabajo para la implantación de la Educación Terciaria cubre diez asuntos importantes:

  1. Apoyo académico a estudiantes desfavorecidos: becas Icetex y Programa “Ser Pilo Paga”.

  2. Organismos centralizado y único para aseguramiento de la calidad. Reforma del CNA.

  3. Definición de estándares específicos para la formación profesional: revisión curricular en función del Marco Nacional de Cualificaciones.

  4. Logro del equilibrio territorial en la distribución de las instituciones terciarias.

  5. Definir itinerarios formativos (dos: universitario y técnico). Propuesta del Ministerio.

  6. Construcción del Marco Nacional de Cualificaciones: en conjunto con los sectores productivos y los demás sectores administrativos y gubernamentales.

  7. Reglamentación para la trasferencia de créditos académicos.

  8. Asignar recursos en función del número de estudiantes. Distribución de los recursos del SENA para favorecer la Educación Técnica y Tecnológica y la Formación para el Trabajo.

  9. Mejoramiento del desempeño de las instituciones. Construcción del MIDE.

  10. 10. Construcción de vínculos regionales: IET, gobiernos, sectores productivos (¿regalías?).

Desarrollo de los temas de discusión

Para discusión de los rectores, se subrayan con cursiva aquellos temas que requieren especial atención por parte de las autoridades universitarias:

  • Becas Icetex

  • Programa “Ser Pilo Paga”.

  • Reforma del CNA.

  • Propuesta de los dos senderos de formación: Universitaria y Técnica.

  • MIDE.

  • Regalías.

Se señalan como interrogantes aquellos en los cuales no parecer haber aún claridad de cómo se van a manejar

  • Construcción del Marco Nacional de Cualificaciones.
  • Equilibrio territorial de las IET.
  • Definición de estándares profesionales (¿fijados desde el Ministerio?).
  • Reglamentación para la transferencia de créditos académicos.

Asuntos prioritarios

Se señalan a continuación los asuntos sobre los cuales se deberían hacer pronunciamientos desde la Ascún con ánimo propositivo para completar el esquema de políticas de la transformación hacia la Educación Terciaria, con especial atención a la propuesta del Plan Decenal de Educación Terciaria que propone el Gobierno Nacional, en cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo:

    1. Orientación de la docencia y capacitación de los docentes hacia la formación en competencias. ¿Se requieren nuevos requisitos académicos y formas diferentes de contratación?

    2. ¿Qué tipos y formas de investigación serán las propias y factibles de la Educación Terciaria?

    3. ¿Cómo se deberá orientar la satisfacción de las necesidades y la resolución de los problemas locales, territoriales y regionales en el diseño de los programas y la prestación de los servicios de formación y profesionalización por parte de las instituciones de Educación Terciaria?

    4. ¿Cuáles serían los valores éticos y los procesos de formación integral y ciudadana que se deberían priorizar en el marco de la formación para el desarrollo y ejercicio de la Educación Terciaria?

    5. ¿Existen algunos modelos prioritarios de gobernanza académica e institucional que sean propios y característicos del funcionamiento de la Educación Terciaria?

    6. ¿Cuáles serían las pautas de articulación entre los programas de Educación Terciaria y Educación Media —a nivel curricular y de definición de competencias— que permitan asegurar el rendimiento de los estudiantes y participantes en los programas de Educación Terciaria? ¿Especialmente en aquellos programas orientados en función del incremento de la productividad, la empleabilidad y la competitividad?

    7. ¿Cuál debería ser el papel del Marco Nacional de Cualificaciones en el aseguramiento de los procesos de apertura institucional, reconocimiento, transferencia, movilidad y fomento de la equidad? ¿Qué papel deben desempeñar los diferentes agentes del Estado y los organismos de los sectores productivos y de la sociedad civil, lo mismo que las asociaciones profesionales, en la configuración del Marco Nacional de Cualificaciones? ¿Cómo lograrlo?

    8. ¿Cómo asegurar la valoración de la ciencia y la tecnología, lo mismo que de las diferentes disciplinas del conocimiento, en la estructuración de los diferentes programas de Educación Terciaria? ¿Se podrán establecer niveles y etapas de formación? ¿Cómo asegurar la movilidad, transferencia y reconocimiento de los créditos académicos de los usuarios en el complejo ámbito de capacitación, propio de una definición amplia de formación en competencias?

    9. ¿Cuáles deberían ser los criterios y las pautas para asegurar e incrementar los procesos de reconocimiento y transferencia de créditos académicos a nivel de las instituciones que conforman el amplio y complejo horizonte de la Educación Terciaria, con orientaciones y características propias en lo relacionado con sus proyectos educativos institucionales, y con capacidades diferentes de formación en razón de los contextos sociales, económicos, culturales y regionales?

    10. ¿Cuáles recursos financieros, humanos, científicos, operacionales y organizacionales están a disposición del país, y más específicamente del sector educativo, para dar respuesta adecuada a los cuestionamientos propuestos? ¿Cómo cuantificar y prever los aportes en función del Plan Decenal de Educación Terciaria?

Aportes constructivos

El país necesita una mayor claridad sobre cuál es y cuál debería ser su vocación productiva, de cara a la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos y sus regiones. Esta es una tarea que corresponde asumir al Estado, conformado por las instancias gubernamentales y de la administración pública y por todos los sectores de la producción y de prestación de servicios.

Si se logra una claridad sobre la vocación productiva del país y sus regiones es posible diseñar un marco pertinente de cualificaciones teniendo en cuenta las posibilidades y limitaciones de los diferentes contextos ocupacionales y laborales, y la evolución de los mismos de acuerdo con la dinámica de desarrollo propio de cada uno de los sectores de la producción y los servicios.
En este marco de referencia es posible y pertinente la definición de los estándares ocupacionales y de los procesos de formación y capacitación propios de la Educación Terciaria. La construcción curricular pertinente se hará a partir de considerar los saberes, actitudes, valores y habilidades requeridas.

En cuanto a los saberes es necesario establecer como marco de referencia los avances y progresos de las diferentes disciplinas del conocimiento, teniendo en cuenta los avances en ciencia y tecnología propios de cada una de las profesiones y oficios.
En cuanto a las actitudes y valores es imperativo reconocer que en un contexto democrático estas se construyen en el marco de los proyectos educativos (PEI: Misión/Visión) de cada una de las instituciones.
En cuanto a las habilidades requeridas es necesario contar con el aporte de quienes ejercen las profesiones y oficios, y de los empleadores y usuarios de los servicios profesionales y vocacionales.

En cuanto a las habilidades requeridas es necesario contar con el aporte de quienes ejercen las profesiones y oficios, y de los empleadores y usuarios de los servicios profesionales y vocacionales.
Dado que se pretende la construcción de un sistema integrado entre los niveles de educación (Primaria, Secundaria, Terciaria), es importante señalar las áreas de articulación que deben existir entre ellos. Es prioritario que desde el inicio de los procesos educativos se dé especial relevancia a la formación en razonamiento abstracto, comunicación, trabajo en equipo, comportamiento social, orientación matemática y contable, y demás actitudes favorables a la productividad y competitividad, para lo cual es imprescindible establecer puentes y espacios de diálogo entre los educadores y las instituciones de los diferentes niveles. Atender esta dimensión es condición indispensable para asegurar el éxito de la política de construcción de la Educación Terciaria.

Teniendo en cuenta la relación entre saberes (dimensión del conocimiento), actitudes y valores (dimensión axiológica) y adquisición y perfeccionamiento de habilidades (comportamientos prácticos, técnicas, logros), se podrán establecer los criterios y mecanismos para definir y ejecutar los procesos de validación y reconocimiento de créditos, y para establecer lo que se ha denominado pasarelas entre los diferentes caminos o pautas de formación (profesional y técnica) señalados para la Educación Terciaria. Esto asegura la calidad de los procesos de formación y capacitación en el ámbito de los derechos adquiridos por los usuarios de los servicios de la Educación Terciaria y servirá de criterio para el establecimiento de las decisiones curriculares pertinentes.

De especial importancia en el diseño e implementación del sistema de Educación Terciaria es el reconocimiento y priorización de la formación en y para las actividades productivas, y la incorporación de los grupos vulnerables en los procesos de construcción de una paz sostenible en los territorios y localidades de los sectores rurales; especialmente de aquellos que han estado afligidos por la presencia del conflicto armado. La Educación Terciaria en su dimensión de educación de adultos desempeña un papel definitivo en los programas de reconstrucción social y productiva que se adelanten en los territorios.

Las instituciones afiliadas a la Ascún ofrecen al Gobierno nacional toda su colaboración para el diseño e implementación de los procesos y actividades que se han previsto en el Plan Nacional de Desarrollo en función de las políticas y objetivos señalados y establecidos en el mismo en relación con la construcción y puesta en funcionamiento del Sistema de Educación Terciaria. Consideran de especial trascendencia las decisiones expresadas en el Plan Nacional de Desarrollo, las cuales deberán tener un soporte y apoyo para su continuación y eficacia en el Plan Decenal de Educación Terciaria, en especial las relacionadas con: establecimiento del Marco Nacional de Cualificaciones; perfeccionamiento del Sistema Nacional de Acreditación y establecimiento del Sistema para el Reconocimiento y Validación de Créditos Académicos, elementos nuevos que unidos a la financiación de los estudiantes de sectores menos favorecidos, al apoyo para la formación doctoral del profesorado, y el logro de mayores índices de gestión académica y administrativa a nivel de las instituciones verificada a través del MIDE, constituyen una agenda de enorme trascendencia para el país y el logro de una nación líder en la educación en el año 2025.


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