Etapas y Realizaciones en la Formulación de las Políticas de Educación Superior

G – Funcionamiento de las mesas de trabajo 2013 – CESU/MEN/Ascún/Otras instituciones: Sistema y Política Pública, Calidad, Ciencia y Tecnología, Internacionalización, Financiación

Análisis transversal de las conclusiones y recomendaciones

De común acuerdo con el Viceministerio de Educación y como un aporte a los análisis del CESU sobre la orientación y decisiones de políticas públicas para la transformación de la Educación Superior, se establecieron las mesas de trabajo, en las cuales participaron los sectores que intervinieron en la amplia definición de Educación Terciaria y se trabajó sobre los siguientes temas: Sistema y Política Pública, Calidad, Ciencia y Tecnología, Internacionalización, Financiación.

Presentación

Se ha estructurado el presente documento con el fin de señalar un avance de los resultados del trabajo de las mesas, y en busca de considerar la necesaria interrelación de los asuntos que, con la colaboración y coordinación del MEN y la Ascún, y con la participación de otras asociaciones, de representantes de otras instituciones, asi como de los diferentes estamentos de la comunidad académica (directivos, estudiantes, administradores, beneficiarios), orientaron la elaboración de documentos propositivos para contribuir con el CESU en la construcción de una política pública para la Educación Superior.

La realización de los trabajos de las cinco mesas: Política Pública y Sistema; Calidad; Ciencia, Tecnología e Innovación; Internacionalización y Financiación, permite hacer convergencia en la identificación de problemas, retos y propuestas de trabajo para remontar una perspectiva inercialista de soluciones de coyuntura y promover desde una nueva política un sistema de Educación Superior que dé cuenta de su papel estratégico en el desarrollo del país, en perspectiva de largo plazo, que en principio se ha planteado hacia el año 2032, siguiendo las metas trazadas por el país en sus distintos planes de desarrollo y acción.

A – Elementos centrales del debate en las mesas de trabajo MEN/Ascún/Otras asociaciones

De manera sintética, y desde el análisis de cada mesa, se mencionan a continuación los elementos centrales que caracterizaron el debate y las propuestas que de manera transversal serán objeto de análisis en el desarrollo del presente documento:

I. Sistema y Política Pública. Esta mesa hizo énfasis en la necesidad de generar un nuevo marco de relacionamiento, a partir de definir los objetivos y propósitos del sistema, en perspectiva de por lo menos veinte años; precisar los alcances y requerimientos de los niveles de formación y su articulación con niveles precedentes y otros componentes del sistema educativo, y con el SNCTI, para que las instituciones fortalezcan sus capacidades, orienten su desarrollo y generen mecanismos de asociatividad; articulación conceptual y en la práctica, y promover esquemas de coordinación que atiendan las regiones.

II. Calidad. Se focalizó en la necesidad de perfeccionar las políticas y los mecanismos de aseguramiento de la calidad en el servicio de la Educación Superior, de cara a los retos del crecimiento del sector, la internacionalización, el incremento de la inclusión social y los desarrollos regionales, en el ámbito de la Educación Superior como un derecho y un bien público.

III. Ciencia y tecnología. Se hizo énfasis en la necesidad de aportar al sistema educativo y en especial a la Educación Superior las condiciones institucionales para realizar sus tareas misionales, reconociendo que la formación en los diversos niveles y campos requiere conocimiento y para ello es necesario talento humano y recursos de infraestructura con los cuales asumir los requerimientos del desarrollo científico y atender las necesidades transversales y regionales, de acuerdo con los contextos y en consonancia con las políticas y avances de los programas de fomento de la ciencia, la tecnología y la innovación.

IV. Internacionalización. Se centró en el fortalecimiento del sistema de Educación Superior mediante políticas y mecanismos apropiados para asegurar la interacción de las instituciones y los procesos con pares internacionales, lograr reconocimientos institucionales, crear mecanismos de reconocimiento de estudios, favorecer la movilidad académica y las alianzas estratégicas con instituciones internacionales y ampliar posibilidades de acción de los beneficiarios y usuarios del sistema de Educación Superior en los contextos regional y global.

V. Financiación. Se propone un nuevo modelo de financiamiento que garantice la sostenibilidad del sistema a largo plazo, tome en cuenta los costos crecientes y las metas del plan de desarrollo nacional y los nuevos paradigmas de la Educación Superior. La financiación puede redireccionar las ofertas y hacerlas más pertinentes para las necesidades. Asimismo, los recursos deben asignarse de acuerdo con las misiones diferenciadas para facilitar el cumplimiento de sus metas y el desarrollo de sus respectivas fortalezas. Es necesario que existan elementos diferenciadores, no se puede estandarizar a las instituciones con misiones diferentes; el modelo que se diseñe para la asignación de recursos debe estar fundamentado en flexibilidad y diferenciación según el cumplimiento de objetivos

B – Campos transversales de problema o retos en los que confluye el análisis de las mesas

En razón a la orientación del trabajo para contribuir a la construcción de política pública, se hizo especial énfasis en la identificación de problemas nodales o centrales a los cuales dicha política debería contribuir y en algunos lineamientos de política que pudieran ser articulados a partir de una mirada integral y de largo plazo de la Educación Superior. En las mesas de Calidad y de Ciencia, Tecnología e Innovación el análisis se realizó bajo la perspectiva de retos, pero en el fondo se reconocen problemas que afectan de una u otra manera el proceso de transformación de la Educación Superior.

En la caracterización del contexto se admite que no se trata de ausencia de políticas, sino dispersión de las mismas y de la manera como se implementan en el tiempo, así como la carencia de evaluación en perspectiva de la contribución de la educación a las metas del desarrollo del país. Como grandes referentes las mesas consideraron los siguientes:

  • Un sistema que valore, propicie, afiance la diferenciación de las instituciones en razón a la claridad de sus misiones y sus capacidades con relación a los contextos.

  • El compromiso de mejorar sustancialmente las condiciones en las cuales se ofrece el servicio educativo para no ahondar la inequidad en las regiones y en las poblaciones menos favorecidas.

  • La urgencia de articular las políticas que se derivan de los distintos sectores.

C – Propósitos que se deben cumplir mediante la definición de las políticas educativas de la Educación Superior

En general, se plantean como grandes necesidades y por tanto como propósitos para la transformación del sector de la Educación Superior, las siguientes:

I. Logro de calidad

Se identifican como problema las brechas en los niveles de desarrollo de las instituciones de Educación Superior; mientras unas pocas cuentan con recursos para atender los requerimientos de la oferta y demás compromisos, se evidencian instituciones de menos de mil estudiantes; programas que permanecen en los niveles básicos de calidad o inactivos; pobres estadísticas de acreditación en instituciones y programas tanto de pregrado como de posgrado; en indicadores internacionales solamente se destacan muy pocas instituciones, todas en las grandes urbes; escasos desarrollos de CTeI y en desempeño de los estudiantes en las pruebas de Estado; bajo porcentaje de docentes con formación en maestría y doctorados; dificultades de recursos e infraestructura en las regiones; alto porcentaje de deserción; desarticulación con niveles precedentes y con el entorno productivo; ausencia de indicadores de internacionalización con sentido propio, es decir, orientados al fortalecimiento de los procesos académicos y a la formación de los estudiantes, entre otros aspectos que se analizaron desde las variadas perspectivas de las mesas y con mayor profundidad en la mesa correspondiente a Calidad.

En torno a la calidad se considera fundamental una oferta educativa pertinente y dinámica, con fundamento en la investigación y mecanismos de aseguramiento de ella a partir de planes de mejoramiento continuo, verificables y secuenciales. El logro de la calidad implica el perfeccionamiento de los sistemas de aseguramiento por parte del Estado y las agencias de la sociedad, y el incremento de los factores de autorregulación por parte de cada una de las instituciones, orientada al cumplimiento de los objetivos misionales, la puesta en funcionamiento de los proyectos educativos institucionales y los planes de desarrollo institucional.

II. Hacia la equidad y pertinencia

Si bien se reconocen esfuerzos por aumentar cobertura, se identifican graves problemas que ahondan la inequidad, en cuanto a la oferta indiscriminada y su mayor énfasis en programas universitarios tradicionales, no conectados con las realidades y en detrimento de oferta cualificada en programas para formar técnicos y tecnólogos articulados a las necesidades y potencialidades del país. Igualmente, se identifica que en cuanto hay grandes brechas de calidad, también se favorece la inequidad al no tener una propuesta educativa con visión integral e integradora de las características socioeconómicas y culturales de los beneficiarios, teniendo en cuanta las diferencias de los contextos regionales y locales, y con base en el respeto al acceso a la educación como un derecho fundamental de todos los ciudadanos, que atienda sus intereses, méritos y necesidades. Se relaciona este problema con la poca capacidad del sistema y las instituciones para adecuarse permanentemente a los avances y cambiantes condiciones de la sociedad y de las diferentes economías y culturas regionales para generar las competencias necesarias, reconocidas y costeables según las condiciones y posibilidades de las empresas, las regiones, las localidades y las estructuras sociales de los pobladores. Implica cambios profundos en la manera como se coordina el sistema desde una normativa que limita la innovación, a fin de atender con sensibilidad y pertinencia la oferta académica de las instituciones teniendo en cuenta los contextos regionales y la dinámica y tendencia de cambio de la sociedad.

III. Fortalecer el capital humano para el crecimiento y desarrollo social, económico y cultural del país

Se asume que el papel fundamental de la Educación Superior gira en torno a la formación de capital humano preparado para aportar de manera decidida no solo al funcionamiento efectivo del Estado, la economía y las organizaciones de la sociedad civil, sino con proyección al crecimiento y desarrollo, con sentido ético y ciudadano y en un escenario de respeto por los derechos fundamentales. Este es un resultado que opera en función de la calidad, pero que implica además una lectura permanente y una interacción con el contexto de desarrollo socioeconómico, con las empresas, comunidades y organizaciones de la sociedad civil con el propósito de adecuar, perfeccionar e incrementar los logros de competencias necesarias para el ingreso o avance en las economías globales y para la formación de los cuadros dirigentes y técnicos que requiere el país.

En relación con los puntos anteriores, se reconoce que la Educación Superior adolece de mecanismos que le permitan pensarse de manera prospectiva o que por lo menos prepare en nuevos esquemas institucionales, curriculares, de espacios de aprendizaje, interacción con las nuevas tecnologías de información y nuevos esquemas de trabajo que propicien colaboración, adecuados para comprender y prepararse ante los riesgos sociales y las tendencias y movimientos globales. En tanto se continúe con la pauta de hacer mejoras parciales en el sector educativo, sin previsión de futuro, sin articulación de esfuerzos y sin prever políticas de largo aliento, se avizora un país con mayores brechas en su desarrollo.

IV. La Educación Superior como elemento fundamental para la competitividad del país

En ausencia de comprender la Educación Superior como mecanismo estratégico, se evidencia también la precariedad de los recursos que permitan fortalecer capacidades con las cuales generar conocimiento que aporte valor y genere cohesión social, aportar a las regiones en la formación de capital humano y desarrollar conocimiento para la solución de sus problemas. La política pública definida no se ha ejecutado y es necesario analizar cómo se articula con la Educación Superior y demás sectores. De continuar con los problemas del SNCTI y con la débil articulación con la Educación Superior, a pesar de ser su mayor fuente de conocimiento, el país difícilmente podrá participar en los beneficios del desarrollo generado por el buen uso y utilización de los recursos naturales, por la defensa y conservación del medioambiente, por el posicionamiento político del país en el escenario global.

La internacionalización en función de la comunidad académica implica mejorar los estándares de desempeño comúnmente aceptados y reconocidos. La movilidad conlleva considerar no solo el éxodo, sino la capacidad de atraer profesores, estudiantes, desarrollos investigativos. Una Educación Superior disminuida frente a otras prioridades influye a su vez en el desempeño de las empresas y del resto de los factores económicos, y finalmente, se traduce en un debilitamiento progresivo de los índices de competitividad internacional del país.

V. Transformación del modelo de financiamiento y nuevas fuentes de recursos

La escasez de fondos frente a una demanda en ascenso y a la vez unos costos crecientes, hacen imposible pensar en plantear objetivos de desarrollo en una política pública si no se dispone de los medios para lograr la “sostenibilidad financiera” del Sistema de Educación Superior del país. Para proyectar la Educación Superior por medio de una política pública en Colombia, en los próximos veinte años, se deben entender los desafíos y retos del sistema de Educación Superior que exige el siglo XXI, desarrollar acciones y estructurar estrategias a corto, mediano y largo plazo que movilicen los recursos y fuentes de financiamiento necesarios para el cumplimiento de las metas y garantizar un financiamiento sostenible que permita la expansión y diversificación del sistema y el fortalecimiento de la calidad en la Educación Superior.

D – Propuestas para contribuir a la formulación de la política pública de Educación Superior

A partir de estos cinco grandes propósitos, que a su vez constituyen los retos para la transformación de la Educación Superior, se formulan las siguientes propuestas como lineamientos para ser considerados en la nueva política de Educación Superior:

1.ª. Una nueva manera de entender la arquitectura del sistema y su funcionamiento

Poner en funcionamiento una estrategia que permita clarificar el sistema, sus niveles de complejidad y favorecer un nuevo relacionamiento exige, en primera instancia, definir qué organismo será el encargado de este nuevo direccionamiento, y desde él, generar los procesos necesarios para poner en marcha la política que requiere la Educación Superior; por tanto, se propone:

    Diseño y propuesta de creación de un organismo máximo permanente y con autoridad y recursos, para la formulación de las políticas de manejo y desarrollo de la Educación Superior. Perfeccionamiento del CESU para actuar, en la forma como opera la Junta Directiva del Banco de la República, con base en el precepto constitucional (artículo 69 de la Constitución Política).

  1. Definir con claridad los objetivos y metas de la Educación Superior en función de los propósitos y políticas nacionales y en relación con el sistema educativo en su conjunto y con el SNCTI, como elementos centrales.

  2. En razón de lo anterior, establecer un marco de comprensión del sistema para clarificar los niveles en los cuales se estructura la oferta formativa, sus alcances y requerimientos, y a su vez los requerimientos para que con base en ellos las instituciones afinen y perfeccionen su misión, afiancen la diferenciación y generen nuevas estrategias en torno a las posibilidades que ofrece la Educación Superior.

  3. La evaluación de la calidad debería considerar la diferenciación de misiones institucionales y en tal razón ajustar el sistema de aseguramiento.

  4. Evaluar los actuales mecanismos de articulación y definir los criterios necesarios para promover mejores alternativas de articulación y complementación entre los diferentes componentes del sistema educativo y de este con el SNCTI y demás sistemas relacionados con los procesos que les son propios.

  5. Establecer los mecanismos de regulación del sistema para que además del seguimiento a instituciones y programas se definan las metas del sistema y su adecuado seguimiento y reorientación, como soporte de la nueva política.

  6. Fortalecimiento de un ente que asuma desde el MEN la relación con el SNCTI y con Colciencias, de tal manera que desde el MEN se direccionen las acciones y recursos que afiancen la generación de conocimiento y su apropiación, como fundamento de la misión formativa y de proyección social de la Educación Superior.

  7. Generar en el MEN un subsistema inteligente y articulado con el SNCTI para el diseño, orientación y financiación de las actividades de investigación y el desarrollo de la ciencia y la tecnología, y para el fomento de los programas de doctorados y la capacitación del capital humano de alto nivel científico.

2.ª. Orientación del Sistema de Educación Superior para fortalecer las potencialidades de las regiones y atender sus necesidades

Se entiende que este paso no se soluciona con una normativa, sino con la adecuación paulatina de la estructura de coordinación y delegación; para ello, se propone:

  1. Estudio y conocimiento de las necesidades y expectativas del entorno regional y de los planes de desarrollo.

  2. Adecuación de la oferta de programas y servicios de las instituciones de Educación Superior en función del cumplimiento de las metas y objetivos regionales.

  3. Desconcentración a nivel regional de las funciones de regulación, evaluación, acreditación y seguimiento de las actividades y procesos de la Educación Superior, por parte del MEN como ente regulador y coordinador del sistema.

  4. Incorporación de las entidades del Sistema de Educación Superior a nivel regional para cumplir funciones de integración, regulación, formación y apoyo en gestión, logística de recursos, intercambio de experiencias, internacionalización e investigación a nivel regional, de acuerdo con las exigencias y planes regionales.

  5. Interacción permanente con las entidades regionales tanto oficiales como privadas y con los sectores de la producción para favorecer la gestión de recursos regionales y nacionales en apoyo a los planes de formación profesional, investigación y proyección social, de acuerdo con las exigencias regionales.

3.ª. Fomento de mecanismos de asociatividad para el logro de una mayor sinergia del sistema

La estrategia de asociatividad se orienta a la obtención de diferentes grados de sinergia en las actividades que desarrollan las instituciones de Educación Superior, y se pone en funcionamiento mediante las siguientes actividades:

  1. Recopilación, estudio y evaluación de los diferentes acuerdos y asociaciones estratégicas que se han dado y están en funcionamiento, en orden a derivar las lecciones aprendidas y las mejores prácticas en lo que se refiere al afianzamiento, perfeccionamiento y logro de niveles de efectividad en el cumplimiento de las misiones y los objetivos misionales, con clara definición de los agentes que intervienen y sus aportes.

  2. Desarrollar un plan encaminado a favorecer la aplicación de modelos posibles de asociatividad, teniendo en cuenta las experiencias logradas y en especial para las regiones.

  3. Diseño y ejecución de planes de implementación progresivos y graduales teniendo en cuenta la teoría y práctica en construcción de redes y la orientación, naturaleza, posibilidades, ubicación y contexto de las instituciones que las conforman o las pueden iniciar.

  4. Establecimiento de mecanismos de evaluación, seguimiento y perfeccionamiento de las formas asociativas y de las redes que las configuran.

4.ª. Ajuste al marco jurídico de la Educación Superior

La estrategia para el ajuste del marco jurídico de la Educación Superior implica trabajar de inmediato con miras a:

  1. Evaluar, copilar y realizar un análisis de coherencia jurídica del marco actual de la Educación Superior y de las normas del SNCTI, así como de aquellas emanadas de los Ministerios y entes que por su naturaleza tienen directa relación con el funcionamiento de la Educación Superior.

  2. A partir de la definición del sistema y caracterización que se propone en el numeral 1, redefinir con precisión los aspectos misionales del sistema y de orientación constitucional para derivar la necesidad y evaluar la posibilidad de una Ley Estatutaria u Orgánica de la Educación Superior

  3. Precisar los aspectos de carácter normativo que sean materia de revisión, adaptación, perfeccionamiento o complementación mediante la modificación de las leyes ordinarias que regulan la Educación Superior.

  4. Al igual que el marco normativo, actualizar y hacer un análisis de todos aquellos elementos de política para la Educación Superior, con la finalidad de evaluar su avance, pertinencia y sostenibilidad, especialmente en aquellos asuntos relacionados con el Conpes de capital humano y el de competitividad.

  5. Elaborar un marco político para el desarrollo de la Educación Superior mediante un Conpes sobre el asunto.

  6. Modificar, ampliar o reducir, adoptar, la normatividad procedimental que se refleja en los decretos y resoluciones de la Educación Superior.

  7. Realizar un análisis de coherencia y pertinencia de las reglamentaciones en los diferentes sectores del Estado, a nivel nacional, departamental y local, cuyas decisiones afectan o tienen impacto en el cumplimiento de las funciones misionales de las instituciones que conforman el sistema de Educación Superior.

5.ª. Introducir nuevos elementos que garanticen asegurar la calidad, orientados al mejoramiento continuo

Las propuestas son múltiples y complejas, a saber:

  1. Orientar los procesos de acreditación con mayor énfasis a garantizar los procesos de maduración institucional en la gestión académica y administrativa institucional en el logro de la autorregulación institucional (CNA).

  2. Realizar el estudio de factibilidad y diseño de un subsistema de evaluación y verificar la aplicación y uso de los recursos institucionales para el cumplimiento de los fines generales de la Educación Superior y de los proyectos educativos institucionales en lo referente con su misión, visión y planes de desarrollo (¿Superintendencia de Educación Superior?).

  3. Fortalecimiento del subsistema para reconocer y certificar los títulos y grados profesionales, especializaciones y posgrados, ya que con base en el presupuesto de que la aprobación de los programas académicos por parte del Estado implica el reconocimiento básico de los títulos, solo en aquellas áreas estratégicas que tienen que ver con la vida de los ciudadanos y con el funcionamiento del Estado se requiere además una certificación especial, que se lograría mediante los exámenes de Estado. (Adecuación del Icfes para el cumplimiento de estas tareas).

  4. Mejorar los mecanismos de información y comunicación de modo que permitan hacer seguimiento a grandes indicadores de avance o dificultad del sistema y aporten a la coordinación entre las instituciones y los procesos de adecuación, mejoramiento y afianzamiento de los procesos.

6.ª. Nuevo modelo de financiamiento de la Educación Superior

  1. El financiamiento de la Educación Superior pública y privada amerita redefinir la orientación de políticas que guíen el funcionamiento de la Educación Superior en un horizonte de largo plazo facilitando la “sostenibilidad financiera de las instituciones” tanto públicas como privadas, ya que la marcada dependencia económica en la universidad pública de los presupuestos gubernamentales y en la privada de las matrículas requiere una búsqueda de nuevos caminos en la asignación de recursos públicos, la movilización de recursos privados, fuentes de financiamiento para inversión y el fortalecimiento de apoyos financieros a estudiantes, crédito educativo, becas y subsidios.

  2. Todas las decisiones y normas que expida el Gobierno y que afecten los recursos de financiamiento e inversión de las IES deben tener una fuente de compensación tanto para las IES públicas como las privadas. Asimismo, los incentivos y recursos que se asignen no pueden ser coyunturales. Se debe tener siempre como meta la sostenibilidad financiera a largo plazo del sistema de Educación Superior.


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