Etapas y Realizaciones en la Formulación de las Políticas de Educación Superior

    IV – Los ejes de acción para una nueva política pública de la Educación Superior

    El propósito que ha guiado la propuesta es despertar en la sociedad y en el sector, la necesidad de avanzar en una nueva perspectiva de la Educación Superior; para ello, además de la discusión conceptual a la cual invita el documento para la apropiación de los fundamentos que darán soporte a los nuevos instrumentos jurídicos que se reclaman en distintos sectores, se ha expuesto la necesidad de orientar y desarrollar acciones de carácter estratégico, que en sí mismas constituirán una vía para solucionar problemas evidentes y alcanzar gradualmente mayores niveles de desarrollo humano sostenible y transformación de la sociedad.

    Los cinco ejes de acción que contempla la propuesta rectoral para la construcción de una nueva política pública de Educación Superior tienen por lo tanto su fundamentación y justificación en los presupuestos teleológicos, jurídicos y procedimentales que marcan una profunda diferencia con la orientación de las actuales políticas, predominantemente dirigidas solo al fomento de la competitividad dentro del principio de globalización de los mercados y de centralización de la gestión en la sola administración gubernamental.

    1.º. El punto de partida de la propuesta aboca con valentía la necesidad de cambiar la relación de los gobiernos con la Educación Superior, para que no solo se hable de control sino que se propenda por el reconocimiento de la capacidad y potencialidad del sector y se creen los factores conducentes a una autorregulación efectiva por parte de las mismas instituciones. La consideración de dicha potencialidad debería incluir indicadores que señalen tanto la inversión en infraestructura y dotación de centros de experimentación, bibliotecas y demás obras y equipamientos del cual dispone, como también el número de personas vinculadas a la Educación Superior en los diferentes rangos de alumnos y estudiantes, pero también de directivos, administradores y proveedores de diferentes servicios. Esto a su vez debería conocerse por regiones y localidades. El aspecto de los proveedores de servicios de la Educación Superior tiene relación con un número indeterminado de sectores productivos que abarcan la casi totalidad de la gestión económica y financiera del país.

    A su vez el servicio de la Educación Superior llega a la totalidad de las actividades productivas, financieras, económicas e industriales del país y se proyecta sobre asuntos neurálgicos como la capacidad de producción y exportación de productos a nivel internacional; y sobre la totalidad de los servicios en todas las áreas sin excluir la seguridad, la defensa, la salud, la vivienda, el urbanismo, las obras públicas, la administración pública y el desarrollo regional, para citar solo algunos sectores. La pregunta por lo tanto lleva a cuestionar si la sola relación de la Educación Superior con el Ministerio de Educación, basada simplemente en licencias de funcionamiento, registros calificados, procesos de acreditación y exámenes de Estado, es suficiente para transformar la Educación Superior de acuerdo con su potencialidad y recursos en un sector dinámico transformador a su vez de la sociedad y el país.

    2.º. La propuesta lleva en segundo lugar a confirmar la prioridad que debe darse a los aspectos de cualificación de la calidad de la Educación Superior, que desde el punto de vista de los agentes ejecutores debe ser una preocupación inherente a la tarea misma de gestión. Sin desconocer la importancia que desde el Estado, y más concretamente desde el Ministerio de Educación, se establezcan mecanismos para el denominado aseguramiento de la calidad y para la certificación de dichos procesos, se considera que la tarea de fondo es de responsabilidad directa e intransferible de las mismas instituciones, y que solo produce resultados efectivos en la medida que se afiancen los sistemas de autoevaluación y autorregulación, que son los verdaderamente eficientes y productivos en términos de cambio y de transformación. Además es importante repensar los indicadores de calidad que no pueden ser sometidos a estándares rígidos e inflexibles en un país con diferencias culturales, económicas, sociales, regionales tan complejas y variadas. Lo que es bueno en Bogotá posiblemente sería inútil en el Chocó, y viceversa.

    3º. El tercer elemento de la propuesta gira alrededor de la necesidad de asegurar los recursos de financiación que el Estado pueda proveer a la Educación Superior. Quizás este haya sido el tema neurálgico y tradicional de toda la relación del Estado con el sector y alrededor del cual se han concentrado todos los encuentros y desencuentros. Sin profundizar en el mismo en este resumen solo bastaría con señalar una cuestión: ¿las fallas y deficiencias en la financiación son la causa o son simplemente un resultado? ¿La desconfianza que muestra el Estado por el gasto y la inversión en Educación Superior es acaso simplemente una muestra de la ineficiencia real o del desconocimiento de los valores de la gestión que desempeñan las instituciones? El factor más que de recursos se convierte por lo tanto en un hecho sociológico con visos de falta de transparencia y de creación de imágenes falsas o desfiguradas. Y en este aspecto se llega también a la responsabilidad que le corresponde a las mismas instituciones, y como respuesta adquiere vital importancia el proceso necesario de autoevaluación y autorregulación.

    4º. El cuarto elemento de la propuesta rectoral toca con un asunto muy complejo, pero también muy moderno. En un mundo que en el campo de las organizaciones ha dado saltos cualitativos importantes, y en el cual el concepto de clústeres y de redes rige y da fundamento a los procesos económicos y de producción, la relación de las instituciones entre sí y con el Estado se sigue concibiendo solo en términos individuales. Se continúa hablando en forma aristotélica cuando la modernidad ya traspasó sus propias fronteras y se ha dado un paso significativo hacia las visiones de colectividades, asociaciones, agremiaciones, conglomerados y multiorganizaciones. Sin embargo, cada institución sigue centrada en el éxtasis que le produce mirarse a su propio ombligo, y a su vez las actitudes del Estado por razones de reducción de la complejidad insisten en que esa es la única manera de abordar las relaciones con los sujetos (singulares).

    Es un problema doble y que tiene sus raíces muy profundas en la inadecuación de conceptos jurídicos que siguen centrados solo en el individuo como persona y como agente de responsabilidad. Hablar de asociatividad suena no solo un tanto inusitado, sino principalmente como algo peligroso. Pero ya la realidad muestra que existen diferentes formas y modelos de asociatividad que se están dando en varias instituciones y en variados lugares. El Ministerio de Educación no ha estado ausente de ello al proponer el experimento de los Ceres. Sin embargo, por ahora son innovaciones un tanto tímidas y en cierta forma cuestionables. La propuesta rectoral sin embargo asume la necesidad de afianzar esta tendencia y profundizarla en función de una transformación social. En resumidas cuentas: la transformación de la sociedad que se predica en el título de la propuesta, parte de la transformación de la misma Educación Superior como presupuesto básico. Este es un elemento claramente diferenciador de otras propuestas y otros documentos anteriores que se habían lanzado como fruto del pensamiento rectoral.

    5º. Y con base en las cuatro propuestas anteriores se construye la última, que a su vez se afianza y abarca a las anteriores. El asunto no es solo un problema semántico de calificar la Educación Superior como sistema, sino una toma de partido por lograr un funcionamiento sistémico del sector. Sistema cuya teleología se construye a partir de la concepción del desarrollo humano sostenible y de la transformación de la sociedad, pero que en su punto de partida y como base de su funcionamiento ejecuta tres procesos fundamentales: la defensa y profundización de las diferencias funcionales de los diferentes agentes que lo conforman; la autorregulación sistémica como característica dinámica con sus componente de planeación, regulación y autoevaluación permanente; y la gobernanza entendida como aproximación y direccionamiento conjunto (fundamentada en la asociatividad) para el logro de criterios de eficiencia y de flexibilidad en la respuesta (acomodación sistémica); esta último como respuesta a la exigencias y requerimientos del contexto.

    Si bien el estado del arte de la propuesta rectoral no ha llegado a la modelación del funcionamiento del sistema, pues se necesitan estudios previos, con datos duros y con verificaciones objetivas para lograr su concreción, sin embargo es preciso señalar que la propuesta no se contenta con una aproximación mecanicista al tema, sino que pretende entenderlo, diseñarlo e implementarlo en el marco de su pluriforme complejidad, de su sinergia exponencial, de su articulación con otros sistemas, y de su capacidad de autoaprendizaje y autorreproducción. Baste decir que en esta concepción sistémica también se espera rediseñar, remodelar y hacer una reingeniería en las relaciones del sector con el Estado y con los órganos que hasta el presente se consideran como rectores del mismo.

    En síntesis: ¿reforma reglamentaria o transformación del sector?

    La propuesta de la universidad colombiana, desarrollada a través de la Ascún, para avanzar en la construcción de una política pública de la Educación Superior de cara al país que queremos, ha expuesto a la sociedad planteamientos orientados a fortalecer la Educación Superior como un puntal estratégico para el desarrollo del país.

    puntal estratégico para el desarrollo del país.
    Bien a las claras se ve que la propuesta rectoral para la formulación de una política de Educación Superior no se reduce a los términos simples y sencillos de una simple y manida reforma reglamentaria, que se centre en artículos y parágrafos, ni de una nueva petición, sino que presenta una tesis y un conjunto integrado de tareas que propenden por una transformación del sector, lo cual implica necesariamente una transformación mental, por parte del Estado en su manera de concebir, ver e instrumentalizar la educación; y principalmente por las instituciones mismas en la forma como se ven y se prestan a dicha instrumentalización.

    La universidad colombiana dará el primer paso hacia la transformación evidenciando nuevas manera de entender su papel en la Educación Superior y su compromiso con el país. La Ascún será el promotor de este proceso, y como ejemplo de asociatividad, hará partícipe a la sociedad de las propuestas generadas por la misma universidad colombiana y promoverá en sus instituciones una revisión de su orientación y misión, para que en ellas se exprese de manera concreta una perspectiva enriquecida de compromiso real con la sociedad

    Redireccionar las políticas de Educación Superior implica compartir los principios, y para comprender su impacto se hace necesario modelar un sistema desde la perspectiva propuesta: instituciones, organismos, agentes, procesos, insumos, impacto esperado hacia la sociedad, interrelaciones internas, relaciones con el Gobierno, formas de financiación y de sostenibilidad, entre otros grandes componentes; con este modelamiento, analizar lo que actualmente acontece y definir un esquema de transición para proponer un proceso de transformación de la Educación Superior a este esquema derivado de las consideraciones conceptuales y de principios, propuestas por la universidad.

    La construcción de la nueva política pública para la Educación Superior será el soporte adecuado para permitir este tránsito conceptual y de acciones para un sistema de Educación Superior articulado con los niveles precedentes y con otras formas de educación; sinérgico hacia los principios de desarrollo humano y transformación de la sociedad, y con el reconocimiento social por su efectiva contribución a la solución de los problemas del país, y a su desarrollo.

    El reto formidable de la Educación Superior es promover un entendimiento que dé paso a políticas que reconozcan su complejidad y la necesaria diferenciación de sus trayectos formativos. No se pueden asimilar la formación técnica y la profesional, cada una de las cuales son necesarias y tienen un valor trascendental en el proceso de construir sociedad, de formar país y de fortalecer la economía. Es necesario distinguir en una y otra en los niveles conducentes a la formación del pregrado, las especializaciones y la formación de los posgrados. No pueden ser las mismas, es decir, la técnica y la profesional en las diferentes regiones del país, así sus principios y metodologías sean aplicables con independencia de los contextos sociales y económicos en los cuales se puedan desempeñar.

F – Aproximación comparativa, propuestas de la MANE y documento rectoral Ascún

Aportes para discusión en el equipo técnico

MANE

Documentos revisados
  1. Articulado de la Ley de Educación Superior para un país con soberanía, democracia y paz, primer borrador, enero de 2013.

  2. Guía metodológica: “Fortaleciendo la organización estudiantil y construyendo una nueva Ley de Educación Superior para un país con soberanía, democracia y paz”. MANE, febrero de 2013.

  3. Documento de trabajo para la construcción de nueva Ley de Educación Superior para un país con soberanía, democracia y paz.
    Nota introductoria al primer documento de trabajo para la construcción de la nueva Ley de Educación Superior, octubre de 2012.

  4. El derecho a la educación como derecho social-fundamental en sus tres dimensiones: Educación Primaria, Secundaria y Superior. Instituto de Filosofía, Universidad de Antioquia.

Cuál es la propuesta
  1. Un articulado de ley alternativa para la Educación Superior en la que se propone “un nuevo modelo de Educación Superior con soberanía, democracia y paz”.

  2. Una guía para la acción.

¿De dónde surge la propuesta?

“Propuestas socializadas a lo largo del proceso por todos los sectores e individuos participantes en los encuentros sociales y populares, comisiones académicas, seminarios multiestamentarios e intersectoriales, plenarios de la MANE y demás espacios generados en las localidades y regiones, cada uno de ellos “de carácter amplio y democrático”.

Propósito de la propuesta

Presentar elementos de tipo organizativo, programático y de movilización que propicien el debate en los diferentes escenarios locales del movimiento estudiantil:

  1. Fortalecer a la MANE y avanzar en las discusiones de la organización estudiantil unitaria.

  2. Generar un proceso de construcción programática para continuar con las discusiones y la construcción de un nuevo modelo de Educación Superior que se plasme en una propuesta de ley alternativa que recoja el sentir, no solo de las comunidades educativas de las IES, sino de los sectores sociales, democráticos, étnicos y populares.

  3. Generar acciones en tres ejes: programático, organizativo y de movilización.

  4. Acumular fuerzas a nivel nacional “levantando banderas de lucha” desde lo local, avanzando en consolidar la articulación nacional de las luchas locales con la lucha central por un “nuevo modelo de Educación Superior con soberanía, democracia y paz”.

A partir de la propuesta, ¿cómo se propone continuar?

Necesidad de avanzar en la consecución de objetivos, en el tramo final de la construcción de Nueva Ley de Educación Superior alternativa. Se plantea continuidad en la tarea de fortalecimiento y organización de los estudiantes de Educación Superior, dotando de elementos programáticos y organizativos que lleven a la consecución de metas del estudiantado y al fortalecimiento de la movilización social y popular.

Se pretende culminar la Ley alternativa de Educación Superior, mediante “una nueva fase de lucha: la pugna política y frontal con el Gobierno nacional, en la que buscaremos la materialización de nuestra propuesta de Ley de Educación Superior para un país con soberanía, democracia y paz”.

Primer momento: la construcción de propuesta busca que sean las IES y sus comunidades educativas quienes conozcan y construyan la Ley de Educación Superior alternativa a través del desarrollo de foros, campañas, conversatorios, jornadas de socialización y demás mecanismos que cada IES defina autónomamente, de los cuales deben obtenerse insumos locales que aporten a la propuesta nacional de ley. Se enviará un temario semanal de discusión, que pretende orientar nacionalmente los debates y facilitar el trabajo de sistematización, sin desconocer la autonomía de las IES y procesos, por lo que este no debe entenderse como una camisa de fuerza.

Segundo momento: defensa y materialización de la propuesta; para ello se plantea la confrontación directa con el Gobierno.

Supuestos que se hacen explícitos en la propuesta
  • A través de movilización social y popular es posible lograr reivindicaciones históricas.

  • Es necesario reclamar el derecho a la educación.

  • El Gobierno ha querido imponer el ánimo de lucro en el campo de la Educación Superior y profundizar el modelo retardatario que ha tenido el modelo de educación en el país.

  • Importancia de la fuerza de la MANE en desarrollar, sistematizar y ordenar de manera coherente y acorde a las necesidades políticas actuales, las reivindicaciones históricas del movimiento estudiantil, al tiempo que se construyeron propuestas concretas con el fin de solucionar de forma efectiva y con criterios e intereses sociales, democráticos y populares la crisis estructural de la Educación Superior.

  • La crisis estructural se manifiesta en la respuesta a la política estatal neoliberal profundizada por el actual gobierno. Se expresa en diferentes IES, en especial en las públicas, la crisis financiera de varias instituciones públicas; la imposición de directivas universitarias con flagrantes violaciones a la autonomía universitaria; las políticas de seguritización de los campus, acompañadas de amenazas, persecuciones y señalamientos contra las comunidades educativas; y agendas locales de reformas académicas, administrativas, disciplinarias; venta de instituciones privadas a mercaderes de la educación.

  • Para generar un cambio en la Educación Superior se requiere un cambio en la ideología política. No se percibe la educación como factor de cambio, sino como producto de un pensamiento político. En esto es contradictorio con los principios de soberanía y democracia que propone como centro del “nuevo modelo”.

  • La discusión de la Educación Superior la hacen los estudiantes; se desconoce, a pesar del discurso, la perspectiva social de la Educación Superior y su interrelación con otros sistemas y estamentos. No parte de una perspectiva de país, sino del cómo los estudiantes quisieran ver las instituciones en las cuales estudian.

  • Al pretender que la construcción de un nuevo modelo de Educación Superior se hace a partir de experiencias de grupos de estudiantes y a manera de “reivindicación”, muestra una gran debilidad en el soporte de la propuesta, ya que no parte de un marco conceptual y de principios de la Educación Superior que alimente una discusión cualificada. Se espera su construcción a partir de sistematizar las diversas posiciones, pretendiendo que todos los aportes se articulan en una manera de entender el papel de la Educación Superior.

ASCUN
Documentos revisados
  1. “Desarrollo humano sostenible y transformación de la sociedad política pública para la Educación Superior y agenda de la universidad, de cara al país que queremos”, octubre de 2012.

  2. Ascún – Programa del Grupo Técnico, febrero 5 de 2013. Documento de trabajo.

  3. Notas de memoria de reunión con grupo de vicerrectores académicos, febrero 6 de 2013.

  4. Notas de la reunión del Equipo Técnico, febrero 5 de 2013.

  5. Página web de la Ascún. Mesas Ascún-MEN.

Cuál es la propuesta

Proponer un marco conceptual para revisar y dar nuevas dimensiones a la Educación Superior.
Propiciar un debate abierto entre todos los actores sociales y, en especial, los que se benefician de ella sobre el nuevo marco propuesto y sus implicaciones.

Poner de presente los problemas que aquejan a la Educación Superior y a partir de su reconocimiento promover la construcción de una nueva política pública.
Propiciar que la universidad colombiana se apropie de elementos conceptuales que le permitan participar en un debate político cualificado sobre la Educación Superior.

¿De dónde surge la propuesta?

De las orientaciones del Consejo Nacional de Rectores de cara a contribuir desde la Ascún en el proceso de construcción de una política pública de Educación Superior.
De la propuesta de la Comisión Rectoral para abordar este proceso. Esta propuesta fue compartida y enriquecida con el aporte de un grupo focal y de varios grupos de consulta. En esencia se mantuvo la posición rectoral.
Es una propuesta de la dirigencia de la universidad colombiana.

A partir de la propuesta ¿cómo se propone continuar?

Socializar y discutir el documento en pequeños grupos constituidos por la dirección de las Universidades.
Promover la elaboración de documentos que permitan profundizar en las implicaciones de asumir nuevos propósitos o su nueva dimensión y papel de la Educación Superior.
Articular el desarrollo temático de las mesas Ascún-MEN con los lineamientos de la propuesta rectoral.
Analizar las demás posturas de los distintos grupos para analizar puntos de encuentro y divergencias.
Asumir liderazgo en algunos puntos que se consideran críticos para la Educación Superior.

Supuestos que se hacen explícitos en la propuesta
  • Antes de promover el ajuste normativo o nuevos instrumentos jurídicos, para la Educación Superior se requiere pensar en el país y qué espera este de la Educación Superior.

  • La Educación Superior tiene un gran potencial, desconocido por la sociedad, y la universidad colombiana ha desempeñado un papel muy débil y no ha tenido una presencia clara en su necesaria relación con la sociedad.

  • Al asumir nuevos propósitos para la Educación Superior y promover su adopción crítica, se espera promover una Educación Superior que trabaje por Colombia de manera articulada y sinérgica, en la solución de los problemas del país.

  • La primera institución que debe reconocer y promover un cambio es la misma universidad.

  • Se asume que los propósitos actuales expresados por la ley no son suficientes, se requieren nuevas perspectivas, por tanto se propone como marco de principios asumir como línea “el desarrollo humano sostenible y la transformación de la sociedad”.

  • La política pública construida por los distintos estamentos le dará estabilidad y articulación al sistema de Educación Superior y le permitirá articularlo con los demás sistemas e instituciones sociales.

  • La actual política pública no cumple las características deseables y algunas de las vigentes deben ser revisadas y ajustadas.

  • Al definir cuáles son los problemas críticos de la Educación Superior es posible definir líneas para una nueva política pública.


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