Introducción a las Políticas de la Educación Superior

5.º. Las políticas de desarrollo sostenible propuestas por las Naciones Unidas

Los 17 objetivos de desarrollo sostenible

Estas se sintetizan en las siguientes metas, sobre cada una de las cuales es necesario no solo pronunciarse, sino trabajar todas las instituciones de Educación Superior en el mundo:

  1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo.
  2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, y promover la agricultura sostenible.
  3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades.
  4. Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos.
  5. Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas.
  6. Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.
  7. Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos.
  8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos.
  9. Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.
  10. Reducir la desigualdad en los países y entre ellos.
  11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.
  12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.
  13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos*.
  14. Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
  15. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad.
  16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas.
  17. Fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.
  18. * Reconociendo que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es el principal foro intergubernamental internacional para negociar la respuesta mundial al cambio climático.
    Fuente: Naciones Unidas, Resolución 70/1 de la Asamblea General, 2015.


III – Orientaciones de la Ascún para la formulación de las políticas públicas de la Educación Superior

Como una entidad que tiene como una de sus funciones principales participar e intervenir en las políticas públicas que en alguna forma o grado afectan a la universidad colombiana, la Ascún ha recibido de sus directivos y rectores de las entidades asociadas, un conjunto de pautas para hacer más efectiva y de mayor largo alcance su participación en las mesas de trabajo conjuntas con el Gobierno nacional y su interlocución con los diversos agentes del Estado y de la sociedad civil que actúan en los procesos de diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas. A continuación se señalan cuáles han sido dichas orientaciones, pues forman parte decisiva en el cumplimiento de las tareas de la Asociación en los años que conforman el análisis de las tareas realizadas.

Consideraciones

    Teniendo como marco de referencia el diálogo que se desarrolla en las actividades de las mesas de trabajo con el Gobierno Nacional;
    Teniendo en cuenta además que diferentes entidades, agentes, organismos y sectores han venido haciendo sugerencias para la formulación de las políticas públicas de la Educación Superior;

    Teniendo en cuenta también el papel protagónico que deben desempeñar la Ascún y todas y cada una de las instituciones asociadas en la construcción de una nueva política pública de Educación Superior;
    Con el objetivo además de orientar a los miembros de los consejos superiores, los rectores, los profesores, los administradores, los estudiantes y los demás miembros de las comunidades académicas;
    El Consejo Directivo de la Ascún propone los siguientes principios y orientaciones para la Política Pública de la Educación Superior (PPES):

    Fundamentos normativos

    1.º. Objetivo de la política pública. La PPES debe orientarse al logro del desarrollo humano sostenible y a la transformación de la sociedad en función del país que queremos.

    2.º. Calidad para asegurar el bien público de la ES. La PPES debe hacer énfasis en el fortalecimiento de la calidad y en el aseguramiento de la misma, para la preservación del bien público de la Educación Superior y para el fomento de la prestación de los servicios de formación técnica y profesional.

    3.º. La ES como derecho ciudadano. La PPES debe asegurar y defender el derecho de acceso a la formación técnica y profesional de los ciudadanos, teniendo en cuenta sus méritos personales y los intereses individuales, y debe asegurar los recursos del Estado para el ejercicio de tales derechos.

    4.º. Respeto por la autonomía. La PPES debe respetar la autonomía de las instituciones de ES en los asuntos relacionados con: diseño y oferta de programas académicos; organización y gobierno; elección de dignatarios; libertad de cátedra; libertad de investigación, y libertad de asociación.

    5.º. Políticas gubernamentales. La PPES, en cuanto orientada a fortalecer la relación de la Educación Superior con la sociedad, debe hacer transparente, sencilla y clara la relación de las políticas gubernamentales con las exigencias para la ampliación e incremento de los servicios educativos.

    Fundamentos operacionales

    6.º. Orientación hacia el país. En el diseño de la PPES es necesario establecer relaciones efectivas con todas las instancias gubernamentales y con los diferentes sectores públicos y privados.

    7.º. Fortalecer la generación de bienes públicos. En el diseño de la PPES es necesario fortalecer, apoyar, aclarar, defender y reforzar la función de la Educación Superior como formadora, como soporte del desarrollo de la ciencia y tecnología, como difusora del conocimiento y como generadora del capital social, intelectual, cultural, técnico y profesional del país.

    8.º. Promover la construcción y el funcionamiento sistémico. En el diseño de la PPES es necesario favorecer las pautas de asociatividad y crear condiciones de movilidad, permanencia y transferencia entre los diferentes niveles y programas que conforman la oferta educativa.

    9.º. Favorecer la ecuación: vigilancia/autorregulación. Las funciones de inspección y vigilancia que corresponden al Estado deben orientarse a fomentar, la autorregulación y la gestión transparente de las instituciones.

    10.º. Respetar las diferencias. La inspección y vigilancia se debe ejercer teniendo en cuenta las misiones, visiones, objetivos, metas, programas académicos, características y ubicaciones de las diferentes instituciones.


IV – Visión de la Ascún sobre los resultados obtenidos en la definición de las políticas públicas

El proceso de transformación de las instituciones de Educación Superior, si bien data de la promulgación de la Ley 30 de 1992, cobra mayor fuerza e impacto a partir de publicarse la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y Acción, de la Unesco y la Conferencia Mundial de Educación Superior (CMES, 1998), que han tenido una larga y fecunda trayectoria durante estas últimas décadas.

La definición de las políticas universitarias durante el período mencionado se ha movido alrededor de seis pautas o canales claramente diferenciados:

  • La defensa de la naturaleza misma de la universidad, que se desarrolla en el campo abierto de la definición y lucha por la autonomía dentro de parámetros de responsabilidad, tanto por parte del Estado y la sociedad, como por la de cada una de las instituciones.

  • El esfuerzo por el logro de la calidad, tanto en los aspectos académicos relacionados con las funciones básicas de investigación, docencia y extensión, como en los asuntos de gestión administrativa y financiera, utilizando para ello las ventajas y oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento. Calidad que tiene como consecuencia el mayor apoyo que se le puede prestar desde la Educación Superior al fortalecimiento de los procesos orientados al desarrollo de ciencia, tecnología e innovación (CTeI) y al incremento de la competitividad del país.

  • El ejercicio de la responsabilidad social universitaria, entendida en términos de orientación, pertinencia y relevancia de los programas académicos, la apertura de oportunidades en el marco de la equidad para el beneficio de todos los ciudadanos, sin distingos de clase, procedencia o situación económica, para la solución de los grandes problemas sociales, humanos y ecológicos, así como el logro de las grandes metas establecidas a nivel mundial y nacional, en el marco del ejercicio de la transparencia y la rendición de cuentas.

  • La construcción de procesos de interrelación y asociatividad, mediante redes institucionales tanto a nivel nacional como internacional, con profundo respeto por las diferencias que existen entre los diferentes agentes e instituciones que componen el sistema de la Educación Superior, y los aportes que cada una pueda suministrar, para el logro de una mayor comunicación y apoyo entre ellas y con la sociedad, al igual que para favorecer el diálogo, el intercambio y la transferencia de los saberes y las disciplinas del conocimiento.

  • La búsqueda de un rol más eficiente en la internacionalización de las sociedad, que comienza a nivel de las instituciones universitarias mediante la internacionalización de los procesos y funciones académicas; el establecimiento de canales de intercambio; la realización de actividades conjuntas y la construcción de redes entre las instituciones académicas, con el objetivo de trascender a la creación de espacios comunes de Educación Superior que permitan una apertura más amplia de oportunidades para los agentes universitarios y los egresados en el ámbito de la competitividad y el enriquecimiento de los países.

  • El proceso de fortalecimiento financiero de las instituciones de Educación Superior, el cual tiene como base el necesario apoyo que debe otorgar el Estado a la prestación de un servicio público capaz de generar otros bienes públicos, lo que implica modificaciones y cambios profundos en la gestión financiera y económica de las instituciones; requiere la apertura de posibilidades para nuevas fuentes de financiación; exige la participación de las comunidades, las familias y los beneficiarios de la Educación Superior, entre los cuales se cuentan directamente todas las instituciones que producen bienes y servicios para la sociedad; y requiere de una posición y una actitud más proactiva de la sociedad en general, que reconozca y aprecie el papel indispensable de la Educación Superior en la producción del conocimiento y en la formación de nuevos profesionales con capacidad de añadir valor a su actividades como mecanismo indispensable para asegurar el desempeño del país en la economía global y en la mundialización.

Se considera además que la formulación de políticas para la Educación Superior debe estar vinculada, y de hecho lo ha estado, a la formulación de otras políticas públicas del Gobierno colombiano, entre otras, en lo referente a:

  • Acceso a mercados mundiales
  • Incremento de la inversión extranjera.
  • Construcción y enriquecimiento del capital humano del país.
  • Desarrollo de la ciencia y la tecnología.
  • Mejoramiento de la infraestructura.
  • Logro y fortalecimiento de la seguridad ciudadana.
  • Incremento y uso de los servicios proporcionados por el Estado, principalmente en lo relacionado con salud, educación básica, bienestar y seguridad social, vivienda y desarrollo regional, preservación del medioambiente y modernización de la gestión pública.
  • Las demás que han quedado consignadas en los planes de desarrollo nacional y regional.


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