Humanismo y universidad
11 octubre, 2017
El Sistema Nacional de Educación Terciaria y su impacto en la transformación del país
13 octubre, 2017
Mostrar todo

Desafíos de la Universidad colombiana

1. Gobernabilidad y Autonomía

La autonomía universitaria como garantía constitucional de las universidades tal como fue reconocida por la Constitución de 1991, requiere un serio análisis de los factores que la ponen en situación de vulnerabilidad, algunos factores provenientes de comportamientos de las propias Instituciones de Educación Superior; otros resultado de un mal diseño institucional desde la gobernanza pública que no logra resultados concretos en defensa de la misma, ni facilita canales de intercomunicación que permitan dialogar y construir políticas públicas de largo alcance, todos consecuencia de no entender que la autonomía universitaria “es una forma de articulación política entre la universidad y otras instituciones del Estado” (Ordorika, 2010)</p>

La experiencia de la aprobación de la ley de inspección y Vigilancia que se expidió en el mandato de la Ministra, Gina Parody, y posteriormente con la forma como se concibió, diseño y aplicó la acreditación a los programas de licenciatura, así como el derrotero que tiene la construcción de la política de asignación de recursos para proyectos de investigación a través del OCAES, nos demuestran que la gobernanza pública obra sin tener en cuenta a las Universidades y las Instituciones de Educación Superior, para la construcción de una mejor política pública, con los resultados que son de amplio conocimiento, leyes mal aplicadas por falta de pensar mejor el horizonte que se quiere alcanzar, o que son respuestas inmediatas a problemáticas complejas que requieren respuestas más elaboradas.

Proponemos, por lo tanto, reflexionar y decidir respecto de la pertinencia del CESU como cuerpo con capacidad de potenciar la representatividad de los intereses de las Instituciones y de ser fuente de consulta del Gobierno Nacional en la construcción de las políticas públicas en Educación Superior. Igualmente, recomendamos revisar el grado de dependencia del Consejo Nacional de Acreditación respecto del Ministerio de Educación Nacional, el primero como organismo técnico del más alto nivel que debería gozar de plena autonomía en lo relacionado con los procesos de acreditacion, pero al igual que sucede con la construcción de políticas por el Ministerio, también el CNA requiere diseñar modelos de conversación con el sector de la educación superior que se traduzcan en políticas de acreditacion mas pertinentes para el país, dando paso a modelos de acreditación más flexibles, donde se puedan acreditar las Instituciones de Educación Superior por funciones sustantivas o donde el desarrollo del modelo de acreditación institucional no riña con el modelo de acreditación de programas como sucede hoy en día. Precisamente porque se trata de buscar la calidad en la oferta del servicio educativo y la calidad en los procesos de gestión que lo soportan.

Top